El deterioro de las cuentas fiscales de Venezuela sugiere que el paÃs podrÃa necesitar una devaluación de su moneda, pero a un año de las elecciones presidenciales los criterios polÃticos están ganándole la partida a los fundamentos económicos.
El Gobierno evitarÃa una devaluación porque eso podrÃa mermar el apoyo al presidente Hugo Chávez, que buscará su reelección, pero los analistas creen que el creciente déficit fiscal, en medio de una fuerte expansión del gasto público, hace necesario corregir un tipo de cambio artificialmente bajo.
Sin embargo, las autoridades económicas cuentan con varias opciones para hacer rendir los dólares que ingresan al paÃs sin tener que ejecutar una devaluación oficial.
En el marco del control de cambio vigente desde el 2003, Venezuela mantiene una tasa de 4,3 bolÃvares por dólar que rige a la mayor parte de las importaciones, principalmente rubros básicos como alimentos y medicinas.
Además, tiene un tasa secundaria de 5,3 bolÃvares por dólar que atiende al menos un tercio de las compras en el exterior; y una divisa alternativa, cuya cotización actualmente duplica a la oficial y que el Gobierno estima representa un 6 por ciento de las compras.
A continuación, posibles caminos que podrÃa tomar el Gobierno para evitar devaluar:
TIPO DE CAMBIO SECUNDARIO
El Gobierno podrÃa ajustar un tipo de cambio secundario que es manejado por el Banco Central a través del Sistema de Transacciones con TÃtulos en Moneda Extranjera (Sitme), que transa bonos de deuda pública.
El precio del dólar en este sistema está fijado en 5,3 bolÃvares desde su creación en 2010.
De ajustarse la tasa actual, el Sitme tendrÃa capacidad para otorgar divisas a más empresas e importadores, lo que reducirÃa el costo del control de cambios para el Gobierno, en un paÃs que compra en el exterior la mayor parte de los bienes que consume.
BOLSA PUBLICA SOCIALISTA
El Gobierno podrÃa acelerar la entrada en funcionamiento de la Bolsa Pública de Valores, manejada por el Estado, y que permitirá la transacción de tÃtulos denominados en moneda extranjera, pero comprables en bolÃvares.
En principio, este sistema, al igual que el SITME, permitirÃa a compañÃas y particulares comprar papeles emitidos por empresas públicas o el Estado para su posterior venta en el exterior, inyectándole divisas a la economÃa.
Pero la plataforma aún está a media máquina.
Las autoridades podrÃan fijar un nuevo tipo de cambio para el dólar generado por la Bolsa, fusionarla con el SITME o permitir que el mercado fije un precio flotante indexado a los precios internacionales de los bonos.
CAMBIO DUAL
Otra posibilidad, aunque más lejana, serÃa volver a implementar un esquema cambiario con dos o más tipos de cambio fijo, uno preferencial para la importación de alimentos y medicinas, y el otro para el resto de los bienes.
El Gobierno ya ensayó esta fórmula en 2010, cuando desde una tasa única fija de 2,3 bolÃvares por dólar estableció un sistema dual de 2,6 bolÃvares para bienes de primera necesidad y 4,3 bolÃvares para el resto de las importaciones.
A finales de año, las autoridades eliminaron el tipo de cambio preferencial, que habÃa sido pensado para contener la presión inflacionaria sobre los alimentos y los medicamentos. Infolatam.com



