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junio 13, 2012 5:19 pm
El alemán Peter Hussing presentaba un palmarés impresionante de más de 200 peleas en el plano aficionado, por lo cual era amplio favorito para su match contra el joven cubano que se le atravesaba camino a la jornada final en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.
Sin embargo, Hussing no se mostraba confiado, sobre todo después de haber visto a su rival antillano derribar tres veces a la “esperanza blanca” estadounidense, Duane Bobbick.
La historia da cuenta que el alemán tenía razón en mostrarse cauteloso, ya que la andanada de golpes que le soltó Teófilo Stevenson -de apenas 20 años- para superarle abiertamente fue literalmente apabullante. “Nunca me habían golpeado tan fuerte en mis 212 combates. No tuve tiempo de ver su derecha. Y cuando la vi, es porque la tenía ya sobre el mentón”, declaró Hussing tras el desigual pleito.
Pues bien, ese mismo Teófilo Stevenson se dio a la tarea de levantar una leyenda en el boxeo aficionado a fuerza de golpes y nocauts, que le llevó a traspasar fronteras insospechadas en ese momento.
Fue tal su supremacía en el cuadrilátero, que grandes debates públicos se levantaron sobre su posibilidad de enfrentar, y eventualmente vencer, a otra figura del boxeo de la época: nada menos que Muhammad Ali, el otrora Cassius Clay.
Así, en 1978, se formó una insistente campaña. Más de un promotor se dio a la tarea de montar la pelea entre el mejor peso pesado aficionado y el mejor peso pesado profesional.
Stevenson, de 26 años y Alí, de 36, llenaban las páginas deportivas del momento, sin embargo, el cubano no aceptó las tentadoras ofertas millonarias y decidió quedarse en el plano amateur.
¿Hubiese podido vencer Stevenson, con una guardia rígida y su potente derecha al gladiador que “revoloteaba como una mariposa y picaba como una abeja”?
Obviamente el resultado de esa hipotética “Pelea del Siglo” nadie la pudo acertar, aunque el propio cubano reconoció que unas tablas hubiesen sido el resultado perfecto. “Alí dijo varias veces que habría sido un empate y yo también lo creo. Me hubiera gustado pelear contra él, porque era un boxeador muy técnico, como mis rivales favoritos. En 1978, estuvimos cerca de organizar una pelea, pero no se llegó a un acuerdo sobre el número de asaltos”, señaló el recio pegador de Las Tunas. (AC)