Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

julio 31, 2012 6:06 am

El Gobierno crea infraestructura industrial a base de expropiaciones

Afianzar el control del Estado sobre los medios de producción, esencialmente en el área de alimentos, es una prioridad para el Gobierno nacional. Durante los últimos 10 años ha desarrollado una infraestructura agroindustrial de considerables proporciones, de hecho, en algunos rubros está casi a la par del sector privado.

Pero ese aparataje agroalimentaria lo ha construido en buena medida a partir de intervenciones, expropiaciones y compra directa de plantas procesadoras, centro de almacenamiento y redes de comercialización.

De esta manera, el Estado venezolano es responsable del 62,2% de la disponibilidad de alimentos en el país. Cuenta con 119 plantas agroindustriales, 52% del acopio de materias primas y 22 mil puntos de venta el todo el país, aunque la distribución se alimenta principalmente de las importaciones.

La incursión del Estado en la agroindustria comenzó en el sector azucarero, donde buscaba incrementar la producción y reducir la dependencia de las importaciones. Pero el resultado no fue el esperado. Entre los nacionalizados, creados y expropiados la administración pública controla 11 de los 17 centrales azucareros del país, los cuales procesan el 19,36% de la caña de azúcar nacional.

Al año se importan unas 750 mil toneladas de azúcar, de las cuales 50% las compra directamente el Estado en el mercado internacional. En la zafra de 2012 se produjeron 443 mil 880 toneladas del rubro.

En 2007 el Gobierno compró la empresa procesadora de leche Lácteos Los Andes con el objetivo de mejorar la producción y distribución de leche pasteurizada. En ese momento era la principal pasteurizadora del mercado nacional.

De acuerdo con los resultados reportados por el Ministerio de Alimentación, en su Memoria y Cuenta de 2011, la utilidad de la estatal Lácteos Los Andes se redujo en 23% fundamentalmente por la incorporación de empresas filiales -cuya producción se desconoce- y que diluyeron los ingresos de la estatal.

El Gobierno asegura que la industria duplica su producción anualmente, pero la presencia de la leche pasteurizada ha mermado en los últimos años, aunque actualmente es la única que se consigue con regularidad en el mercado.

El café es otra de las áreas de interés del Gobierno. Su intervención no sólo se ha limitado al área agrícola sino también a la agroindustrial. Para “democratizar” el mercado cafetalero industrial, el Gobierno expropió las dos principales torrefactoras del país, Fama de América y Café Madrid, con lo cual se adueñó de más del 70% del mercado. También cuenta con otras pequeñas torrefactoras que operan bajo el esquema de producción social.

A través del SADA, el Gobierno controla 48% del acopio de materias primas en el país. En 2008, el Gobierno también adquirió Cealco, la principal almacenadora en frío del país.

En 2008 Chávez ordenó intervenir a las industrias procesadoras de arroz, donde resultó expropiada la procesadora de arroz parboiled de la multinacional Cargill de Venezuela. La planta de Alimentos Polar estuvo intervenida varias semanas pero fue levanta la medida.

En el marco del ALBA el Estado ha creado plantas en rubros como carne, leche, arroz, productos del mar, café, harina precocida, cuyos resultados son poco palpables en el mercado.

La oferta de esos productos se evidencia únicamente en las redes de comercialización del Estado: Mercal, Pdval y Abastos Bicentenario.

Esta última surgió luego de la expropiación de la cadena de Hipermercados Éxito, que era propiedad del francés Casino y de la venta de los Automercados Cada, del mismo grupo.

Aunque la agroindustria pública no es eficiente, el Presidente Chávez sigue apostando a la incursión del Estado en esta área, y apuesta por el control total de los medios de producción.  ACC