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julio 10, 2012 2:50 pm
Parkings inundados en el circuito de Silverstone, la pista central de Wimbledon cubierta y paraguas multicolores por todas partes: ése es el aspecto de Inglaterra, donde oficialmente hay sequía. El país se ve azotado por las lluvias torrenciales y también se espera mucha agua durante los Juegos de Londres.
Tras uno de los inviernos más secos, en cuatro regiones de Inglaterra se anuló este lunes oficialmente el estado de sequía. Los jardineros, por ejemplo, pueden regar de nuevo con mangueras el césped inglés. ¿Pero quien va a ser tan loco?
Entre el sábado y domingo cayó tanta lluvia como en todo un mes. La final de Wimbledon tuvo que terminarse por vez primera bajo techo; en Silverstone, los espectadores de la Fórmula 1 no pudieron aparcar en las praderas, cubiertas de agua y barro. Un importante torneo hípico preolimpico, fijado para el próximo fin de semana, fue cancelado.
En la localidad costera de Weymouth, donde dentro de tres semanas se disputarán las pruebas de vela olímpica, un estacionamiento de autos para visitantes quedó completamente inundado este fin de semana.
No muy lejos, en Sommerset, varios bomberos tuvieron que ser rescatados de las aguas por un helicóptero cuando intentaban salvar a un rebaño de ovejas que se ahogaba. Un hombre murió al volante de su auto al salirse de la calzada y caer en el agua. Muchos ríos se desbordaron e inundaron numerosas casas.
El verano inglés 2012 hace honor a su fama. “El 2012 es un año fenomenal y deseo que todos los londinenses y nuestros visitantes puedan descubrir lo que puede brindar esta maravilosa ciudad”, dijo hace poco el alcalde de Londres, Boris Johnson, aludiendo a los Juegos Olímpicos. De confirmarse los sombríos pronósticos de los meteorólogos, los visitantes necesitarán además botas de goma.
En los próximos diez días, según las predicciones, apenas lucirá el sol en Londres. La ministra de Medioambiente, Caroline Spelman, calmó los ánimos: “Los escenarios deportivos de los Juegos son a prueba de inundaciones”.
En la final de Wimbledon hubo muchas lágrimas. La madre del ídolo británico Andy Murray lloró abundantemente por la derrota de su hijo; la novia sollozaba y muchos espectadores tenían los ojos húmedos. Naturalmente, el cielo también lloró. Los aficionados sostuvieron paraguas rojos ante las cámaras de televisión. “Keep calm and carry on!” (Mantengan la calma y adelante), podía leerse.
El presidente del COI, Jacques Rogge, se ha adaptado ya a ese eslogan: “Yo vivo en Bélgica. Toda la lluvia que cae en Bélgica es el resto de la de Inglaterra. Ya nos arreglaremos”, dijo en alusión a los inminentes Juegos. Infobae.com