Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone
diciembre 14, 2012 6:42 am
Rusia, aliada de peso del presidente Bashar al Assad, consideró por primera vez ayer que existe una posibilidad de victoria de los rebeldes en Siria, donde la caída del régimen solo es “cuestión de tiempo” para la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).
El Gobierno sirio, que perdió en los últimos meses mucho terreno frente a los insurgentes, desmintió que disparó misiles Scud, como afirmaron un funcionario estadounidense y desertores, viendo en tales “rumores” un “complot”, indicó AFP.
“Es necesario mirar las cosas de frente. El régimen y el Gobierno sirios pierden cada vez más el control del país”, declaró el vice-ministro ruso de Exteriores Mijail Bogdanov, afirmando que “no descarta” una victoria de la oposición.
Desespero por una salida
Según una fuente allegada de la embajada rusa en Damasco, esta sorprendente declaración se explica por el hecho de que Rusia está cada vez más exasperada por el rechazo a cualquier compromiso de parte del régimen, que cree siempre estar en condiciones de ganar militarmente.
Al mismo tiempo se están realizando negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para lograr una salida a la crisis.
“Pienso que el régimen sirio está a punto de derrumbarse, solo es cuestión de tiempo”, declaró por su parte el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.
En Damasco, el ministerio de Exteriores desmintió “categóricamente los rumores que afirman que el ejército sirio lanzó misiles de Scud”, según la cadena estatal.
Un responsable estadounidense que pidió el anonimato indicó que varios “Scud cayeron en Siria”. Y el jueves, un oficial desertor afirmó que la unidad a la que pertenecía lanzó Scud contra regiones rebeldes.
Atentados con carro bomba
Al menos 24 personas, la mayoría menores y mujeres, murieron ayer y medio centenar resultaron heridas por el estallido de dos carros bomba en Damasco, al día siguiente de que el Ministerio sirio del Interior fuera blanco de un atentado.
La primera explosión tuvo lugar cerca del colegio Mijail Samaan de la localidad de Qatana causó 16 muertos.
Horas después, un segundo carro bomba estalló en la localidad de Yodeidat, en la periferia de Damasco, donde fallecieron ocho personas, entre ellas tres mujeres y dos niñas, y 33 resultaron heridas.
Sana acusó del atentado a “grupos terroristas”, como se suele referir a la oposición armada, la Comisión apuntó que detrás del estallido están los “shabiha” (milicianos progubernamentales). 