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enero 7, 2013 11:05 am
El nuevo Gobierno nipón estudia aprobar un presupuesto extraordinario de cerca de 15 billones de yenes (unos 170.867 millones de dólares) para el presente año fiscal, como estímulo para impulsal la economía.
De la partida total, el Gabinete del primer ministro, Shinzo Abe, designará unos 4 billones de yenes (unos 45.560 millones de dólares) para inversión pública en infraestructuras, según informó hoy la agencia local Kyodo.
Esa inversión pública se destinará principalmente a restaurar y hacer más resistentes ante tragedias naturales, como terremotos, las carreteras, puentes o túneles del país, así como para acelerar las labores de reconstrucción del noreste nipón, arrasado tras el paso del tsunami de 2011.
Muchos de esos proyectos estarán cofinanciados por las administraciones locales, con lo que la administración central estudia ayudar también a estos ayuntamientos con subsidios por valor de 2 billones de yenes (22.780 millones de dólares).
El nuevo Gobierno del Partido Liberal Demócrata (PLD), que se impuso en las pasadas generales del 16 de diciembre, espera poder presentar en la Dieta (Parlamento) el borrador del presupuesto extraordinario el próximo 15 de enero.
Además, 100.000 millones de yenes (1.140 millones de dólares) del presupuesto extraordinario serán empleados para establecer nuevas infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos, tal y como solicitó expresamente el Ministerio nipón de Economía, Industria y Comercio.
Esta cartera también solicitó destinar otros 100.000 millones de yenes a programas para ayudar a aquellas empresas que durante 2012 se vieron afectadas por la fortaleza del yen.
Dentro de la partida extraordinaria, cerca de 2,6 billones de yenes (unos 29.600 millones de dólares) cubrirán necesidades del programa nacional de pensiones del actual ejercicio fiscal.
Como parte de sus promesas electorales, el Ejecutivo de Abe espera revitalizar las finanzas del país y lograr un crecimiento del producto interior bruto del 3 por ciento anual.
Además, se comprometió a fomentar la aplicación de una política monetaria más agresiva, con el objetivo de alcanzar el 2 por ciento de inflación, para combatir la persistente deflación que atenaza la economía del país. EFE