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enero 13, 2013 9:05 am
Rusia brindó su apoyo al enviado de paz internacional Lakhdar Brahimi, pero insistió en que la salida del presidente sirio, Bashar al Assad, no puede ser una precondición para un acuerdo para poner fin al conflicto en el país.
Más de 60.000 sirios han perdido la vida durante la revuelta de 21 meses y las potencias mundiales están divididas sobre cómo detener la escalada de violencia, mencionó Reuters.
Aviones del Gobierno bombardearon ayer distritos de las afueras de Damasco tras estar sin volar durante una semana debido al mal clima, afirmaron activistas de oposición.
Tras una reunión con Estados Unidos y Brahimi el viernes, el ministerio de Relaciones Exteriores ruso reiteró en un comunicado su llamado a poner fin a la violencia en Siria, pero no había señales de avance.
Brahimi dijo que el tema de Al Assad -Estados Unidos, potencias europeas y estados árabes del Golfo Pérsico insisten en que debe dejar el poder para terminar con la guerra civil- pareció ser un punto de discordia en la reunión en Ginebra.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo: “Como antes, sostenemos firmemente la tesis de que las interrogantes sobre el futuro de Siria deben ser decididas por los mismos sirios, sin interferencia desde fuera o la imposición de recetas preparadas para el desarrollo”.
Rusia ha sido el partidario internacional más poderoso de Al Assad y junto a China ha bloqueado tres resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) respaldadas por Occidente y países árabes que apuntan a presionar al mandatario sirio para que deje el poder.
Al Assad también cuenta con el apoyo de Irán.
En Ginebra, Rusia llamó a un “proceso de transición político” basado en un acuerdo de potencias extranjeras de junio del 2012. Qatar impulsa el envío de una fuerza de paz árabe si fracasa la negociación.
Moscú es renuente a respaldar las revueltas populares de la “Primavera Árabe” de los últimos dos años, pues dice que han aumentado la inestabilidad en Medio Oriente y que han creado un riesgo de que islamitas radicales tomen el poder.
Fuerzas rebeldes han adquirido más poderosas armas antitanques y antiaéreas durante ataques a bases militares.
Las fuerzas del presidente Al Assad han empleado una creciente cantidad de equipamiento militar, incluyendo misiles balísticos tipo Scud, en los dos últimos meses. Human Rights Watch, con sede en Nueva York, dijo que las tropas del mandatario han usado bombas de racimo incendiarias, prohibidas por la mayoría de los países.
La pausa de una semana en ataques aéreos ha estado marcada por nieve y tormentas que afectaron a millones de personas desplazadas por el conflicto, que ahora ha alcanzado a todas las regiones de Siria.
Los cielos estaban ayer claros y aviones y helicópteros lanzaron misiles y arrojaron bombas sobre una serie de poblados al este de Damasco, donde los rebeldes han expulsado a las fuerzas terrestres de Al Assad, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Rebeldes sirios iniciaron una ofensiva contra objetivos militares tras tomar un aeropuerto militar estratégicamente importante en la provincia de Idlib, anunció el comandante del Ejército Libre de Siria, Abu Omar al Halabi, acotó DPA.
El dirigente indicó que ayer hubo fuertes combates en torno al aeropuerto de Managh, en la provincia de Aleppo, cerca de la frontera con Turquía. Según los rebeldes, las fuerzas de Al Assad sufrieron fuertes pérdidas. También hubo ataques en el almacén del Ejército de Nairib, asimismo en Aleppo.
En Ammán, el exprimer ministro sirio Riad Hiyab, que desertó en agosto pasado, acusó a las fuerzas de Al Assad de asesinar a su cuñado, el suboficial Faisal Okleh, agregó Efe.
Okleh trabajaba como ingeniero en la Fuerza Aérea siria, y habría muerto a manos del servicio secreto según Hiyab.