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Los riesgos del depilado con láser
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El producto anestésico debe recetarlo un médico que descarte alergias o enfermedades
La zona facial y las ingles son las zonas más delicadas del cuerpo para la depilación
Con la aparición del láser, un nuevo concepto de depilación conquistó el deseo de muchas mujeres y está atrayendo, cada vez más, la atención de los hombres.

Este nuevo método, a diferencia de los tradicionales, consigue un resultado definitivo, aunque no siempre cumple con las expectativas esperadas. Los especialistas insisten en señalar que si no lo realizan profesionales formados y experimentados, conlleva algunos riesgos de los que es importante informarse antes de dar el paso.
En principio, el mayor riesgo del láser es la quemadura (leve, de primer grado) y también los cambios de color de la piel, es decir, pueden aparecer manchas oscuras o claras (hiper o hipopigmentación.
Más allá de estos posibles efectos secundarios, se han registrado algunas reacciones extremas provocadas por algún producto anestésico que utilizan algunos pacientes para aliviar las molestias de la depilación. Los posibles riesgos son la intolerabilidad al preparado y, en el caso de aplicarla en zonas muy extensas, puede ser que parte del anestésico llegue al torrente sanguíneo, pero es algo verdaderamente raro.

 

Se describe como metahemoglobinemia, una enfermedad por la que la hemoglobina pierde la capacidad para transportar el oxígeno a los tejidos. Puede ser hereditaria o provocada por agentes tóxicos, como los productos anestésicos que contienen lidocaína, benzocaína, prilocaína.
Esta reacción está descrita de manera excepcional en niños o si se ha aplicado una cantidad exagerada del producto sin supervisión médica o si se toman ciertos fármacos a la vez.
De ahí la importancia de que sea el médico quien recete estos fármacos, quienes, después de realizar la historia clínica, determinarán en qué sujetos y con qué dosis se puede administrar.
Las partes más delicadas
La eficacia y los riesgos del depilado dependen de la zona tratada. La facial siempre es más delicada, por ser más visible y recibir una exposición solar casi constante. También hay zonas en las que el paciente nota más molestias, como en la zona anterior de la pierna o en las ingles, en las que algunas veces es conveniente usar intensidades menores.
Otro de los riesgos del láser se conoce como efecto paradójico, que aparece con cierta frecuencia en la depilación de la cara de las mujeres.

 

(Con información de La Tarde)