Bienestar
Date un baño caliente para combatir el estrés
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Tomar un baño caliente es una de las formas más rápidas de desconectarse de una jornada de estrés.

Llena la bañera hasta la mitad, lo suficiente como para que te cubra entero cuando entres en ella. Es importante que la temperatura del agua esté a unos 30 grados. Ahora esparce sales de baño de lavanda, pino o romero que son relajantes y terapéuticos. Si no cuentas con estos productos en tu casa también puedes preparar infusiones de valeriana o manzanilla y añadirlas al agua. Métete en la bañera boca arriba y asoma únicamente la cabeza. Debes estar al menos media hora o hasta que el agua comience a enfriarse. Aprovecha este momento para leer, escuchar música o solo cerrar los ojos y soñar.

Los tipos de baños:

1. Baño de inmersión con preparados herbales:

Preparación: utilice un retazo de gasa o algodón y envuelva un puñado de una especia y dos hierbas relajantes: canela, manzanilla y romero. Abra el agua caliente y deje la bolsita en la tina para que vaya cargando el agua por unos cinco minutos. Sumérjase en la tina y frótese suavemente todo el cuerpo con una toallita. Permanezca solo 15 minutos y luego séquese bien el cuerpo y utilice una crema hidratante en base de aloe vera.

2. Baño de inmersión con aceites hidrosolubles

Llenar la tina con agua tibia o caliente y echar la mezcla de 3 gotas de aceite esencial, puede ser lavanda, vetiver, mandarina, salvia o Ylang Ylang, con una cucharada de miel de abejas. Báñese por 15 o 20 minutos y relájese. Cierre los ojos y déjese llevar por agradable sensación aromática.

3. Baño de sal marina:

Un baño con sales resulta muy relajante y tonificante, si lo tomas antes de acostarte, te ayudará a tener un sueño reparador. Llena la bañera en sus ¾ partes con agua muy caliente y disuelve en ella 1 o 2 kg. de sal andina de Maras. Ve añadiendo agua fría hasta llegar a una temperatura de 36° – 39°C. Toma el baño unos 20 minutos y luego dúchate. Después del baño descanse durante al menos 30 minutos.

Advertencia: Aunque los baños de sal tienen un efecto benéfico en muchas enfermedades, suponen un gasto energético mayor para el sistema circulatorio. Si sufre de problemas de circulación consulte antes con su médico. (Vía)