Deporte
Aficionado recorre 4.000 kilómetros en bici para ver a Chile en el Mundial
Deporte

Cristian Guerra, un aficionado chileno que recorrió 4.000 kilómetros en bicicleta durante cuatro meses y medio para ver a la selección de su país en el Mundial de Brasil, dijo a Efe que lo mejor del viaje fue “sentir el himno nacional en el estadio”.

La aventura de Guerra comenzó el pasado 10 de enero en Santiago de Chile y su propósito inicial era llegar en bicicleta a Cuiabá para presenciar en el estadio Arena Pantanal el estreno de su equipo en el Mundial frente a Australia.

Durante su travesía recorrió la zona norte de Chile; atravesó el centro de Bolivia de oeste a este; se adentró en Brasil por la frontera de Puerto Quijarro y llegó a Cuiabá, destino final de su ruta en bicicleta, el pasado 21 de mayo con cinco quilos menos de peso pero con la ilusión y las ganas de ver a su selección intactas.

“La parte más dura del viaje ha sido cuando tuve que recorrer el altiplano boliviano debido a la altura, la lluvia y el frío por las noches, aunque he visto paisajes increíbles”, afirma Guerra sobre las dificultades que encontró en la primera parte de su viaje.

Otro momento crítico se produjo cuando le faltaban quince días para llegar a la frontera con Brasil debido a una caída muy fuerte en la localidad boliviana de Santa Cruz, momento en el que incluso pasó por su mente “no seguir pedaleando” pero encontró en el fútbol la motivación suficiente para continuar con su hazaña.

Cristian Guerra relató con entusiasmo el apoyo que recibió por parte de su pareja, Chimy, a quien está muy agradecido por la visita que le hizo cuando se encontraba viajando por la capital de Bolivia y también tuvo palabras de cariño hacia sus padres, que no recibieron con el mismo entusiasmo la idea de que su hijo emprendiese una travesía de este tipo.

Este aficionado chileno ha contado con el apoyo de dos empresas para poner a punto su bicicleta, dotada con un sistema de geolocalización, para realizar una ruta de estas características, mientras que el resto del dinero ha salido de su bolsillo.

“Me he gastado 3.000 dólares, aunque no es mucho teniendo en cuenta la duración y las características del viaje” afirmó.

Para financiar el viaje, Cristian ha trabajado en algunas zonas de Bolivia como guía turístico y para reducir gastos utilizó una famosa red social para conseguir alojamiento gratuito.

En cuanto a la preparación física para la travesía, aseguró que practica deporte “casi todos los días” y que de su “pasión por la bici y el fútbol” surgió la idea de recorrer 4.000 kilómetros para animar en directo a la selección chilena.

“Estoy impresionado con el rendimiento del equipo, no esperaba que fuésemos a eliminar a la campeona del mundo”, afirmó, contento por la clasificación de su selección para la siguiente fase después de eliminar a España al derrotarla por 2-0 en el Maracaná.

El ciclista fue prudente a la hora de hacer una predicción sobre el devenir de su selección en el Mundial de 2014: “de momento hemos jugado bien, pero ahora hay que ver quién nos toca en la siguiente fase, hablar de ganar un Mundial son palabras mayores”.

Guerra comprende pero no justifica el comportamiento de los aficionados chilenos que invadieron el estadio de Maracaná durante el partido del miércoles. “Entiendo su sentimiento, de llegar aquí (Río de Janeiro) y no tener acceso al estadio, es frustrante, pero actuar con violencia no se justifica en ningún caso, me parece que actuaron mal”, dijo.

Después de esta aventura, Guerra tiene pensado publicar un libro en el que reunirá todas las historias que ha vivido durante su viaje e ilustrarlo con la enorme cantidad de fotos que ha ido sacando de los sitios y de la gente con la que se ha cruzado.

El protagonista de esta historia es un periodista de 33 años originario de la ciudad de Los Andes, en la región chilena de Valparaíso, y para llevar a cabo esta hazaña tuvo que pedir una excedencia en su trabajo, “o aceptaban mi proyecto o me iba”, dijo.

Después de Cuiabá se ha desplazado dentro de Brasil en coche y ha pasado por Brasilia, Sao Paulo y Río de Janeiro, donde se encuentra actualmente y desde donde volverá a Sao Paulo, donde tiene su “centro de operaciones” durante el Mundial y donde tiene a su inseparable compañera de viaje, su bicicleta. EFE