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Getafe y Real Madrid miden su mal momento en el Coliseum
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El Getafe medirá su crisis de ocho partidos consecutivos sin conocer la victoria ante el mal momento del Real Madrid en enero, eliminado esta semana de la Copa del Rey por el Atlético y en pleno bajón de juego que provocó otra derrota hace dos jornadas frente al Valencia en Mestalla.

Los hombres de Quique Sánchez Flores no tienen mucho margen de maniobra para evitar caer en puestos de descenso. Solo tienen un punto de margen sobre el Levante, último equipo que descendería a la Liga Adelante en estos momentos, y necesitan ganar para vivir con tranquilidad una semana en la que, además, tienen que afrontar el inicio de los cuartos de final de la Copa del Rey ante el Villarreal.

El Real Madrid no será el mejor rival para intentar revertir una situación complicada. Pero, aunque es uno de los grandes clubes del mundo, el Coliseum no ha sido una plaza fácil para el cuadro blanco, que en sus once visitas ha perdido cuatro partidos y ha empatado dos. Seis pinchazos de once posibles es un dato esperanzador para un equipo que espera repetir la actuación ante el Barcelona, que no pasó del 0-0 este curso.

Quique Sánchez Flores tendrá que luchar con varios problemas para mentalizar a sus jugadores de que la victoria es posible. Algunos, de índole extradeportivo y que parecen no abandonar al Getafe esta temporada y otros relacionados con el terreno de juego. En los despachos se suceden los problemas. Aparte de algunos aparentemente resueltos como “el caso Pedro León” o el intento sin éxito de sacar este verano del club al portero Jordi Codina, otros contratiempos siguen dando dolor de cabeza en la entidad del sur de Madrid.

Los últimos, los impagos que sufren algunos jugadores, la imposibilidad de inscribir a los nuevos refuerzos (Juan Cala y Fernando Aristeguieta) y las denuncias del Recreativo y del Valencia, que reclaman un millón de euros y 600.000 por los fichajes de Adrián Colunga y la venta de Míchel Herrero al Guangzhou chino, respectivamente, son un dolor de cabeza en el club.

La plantilla del Getafe insiste en que esos temas no afectan sobre el terreno de juego, en el que Quique intenta imprimir su sello después de muy pocos entrenamientos. Su filosofía se impregna a marchas forzadas para cambiar el estilo de Cosmin Contra por el suyo. Tampoco ayudan las lesiones. Un par de jugadores importantes, Ángel Lafita y Vicente Guaita, no podrán estar ante el Real Madrid. Otro, que hasta ahora no ha contado mucho, Babá Diawara, tampoco podrá ser convocado. Son los tres inquilinos de la enfermería y las únicas ausencias destacables junto a la de Mehdi Lacen, concentrado con Argelia para jugar la Copa de África.

El once parece claro para Quique, que podría dudar en el centro de la defensa con Alexis Ruano o Emiliano Velázquez para acompañar al brasileño Naldo. Tal vez, el técnico dude en alinear a Diego Castro junto a Juan Rodríguez o colocar al gallego en la izquierda para dejar un hueco en el once al croata Jorge Sammir. El canterano Alex Felip, novedad en la convocatoria, esperará su turno en el banquillo.

Mientras, el Real Madrid llega a Getafe con la obligación de poner luz a un mes de enero irregular. Se le ha atragantado el inicio de 2015 a los hombres de Carlo Ancelotti que han pasado de inscribir su nombre en registros históricos a regresar de vacaciones, tras la conquista del Mundial de Clubes, alejados de la imagen a la que habían acostumbrado.

La derrota ante el Valencia en Mestalla, la del Vicente Calderón en Copa del Rey y la posterior eliminación copera a manos del Atlético de Madrid, dejan en la Liga y la Liga de Campeones los dos objetivos, parece que obligados, por ganar y mantener el nivel de éxito de la pasada campaña.

Ancelotti pide perdón por caer a las primeras de cambio en Copa del Rey pero no ve problemas en su equipo. La autocrítica se limita a errores de concentración que costaron caros ante el Atlético de Madrid. No aprecia cansancio en sus jugadores y por eso descarta las rotaciones. En Getafe jugarán los de siempre, con algún ligero retoque por las lesiones.

Vuelve Iker Casillas a portería y pierde el Real Madrid en defensa a tres jugadores, uno titular indiscutible, el portugués Pepe, que por un golpe en la zona costal deja su sitio al francés Raphael Varane. Álvaro Arbelona no llega a tiempo y el portugués Coentrao debe cumplir un partido de sanción. Dani Carvajal y el brasileño Marcelo tendrán continuidad en los laterales tras su gran desgaste en el derbi madrileño copero.

La única modificación táctica y de jugador con la que puede sorprender Ancelotti es sentando al colombiano James Rodríguez en el banquillo. Está lejos de su mejor momento y el alemán Sami Khedira sería la opción para reforzar la medular ahora que se vuelve a añorar la figura del croata Luka Modric, al que resta un mes para regresar a los terrenos de juego.

El consuelo madridista llega en Liga, donde de un punto al Barcelona y cuatro al Atlético de Madrid, mantenerse firme en Getafe y un mes liberado de partidos con uno por recuperar ante el Sevilla, deja la oportunidad de asestar un golpe en el pulso por el título. EFE