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John Cox: “Amo ser parte de Venezuela”
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“Chubby” y Victoria Cox siempre empujaron a su hijo John para que restableciera lazos con su país de origen. Ambos insistían en que representara a Venezuela eventualmente e incluso se animara a jugar en la Liga Profesional de Baloncesto algún día. Hoy los dos disfrutan al verlo sonreír con la medalla de campeón de América en el cuello, esa que obtuvo al ser parte de la selección nacional que conquistó el torneo FIBA Américas de México 2015.

John Cox IV, nacido en Caracas mientras “Chubby” jugaba en la ciudad, está más que agradecido por la persistencia de sus padres, ya que eso le llevó a vestir la camiseta de Venezuela en 2012 y luego repetir en un 2015 en el que alcanzó el mayor éxito deportivo de su vida: la clasificación a los Juegos Olímpicos de 2016 y el título continental.

“Por mucho… este es el logro más grande de mi carrera, por darse en un escenario así y por la manera cómo pasó. Fue una locura, fue mágico”, admite a El Universal el escolta de 34 años, que nació, estuvo poco tiempo en el país y luego fue criado en Estados Unidos. “Mis papás querían que yo viviera todo del lugar de donde soy”, prosigue.

Pudo comprobar por cuenta propia las historias que escuchó de su figura paterna desde chamo, cuando arribó junto a sus compañeros de selección el pasado lunes a Maiquetía. “Él me habló de la calidez de la gente. Cuando vinimos de México, lo del aeropuerto fue increíble. Me encanta la pasión y lo extrovertido del venezolano. En Europa todo es diferente. Amo ser parte de Venezuela”, confiesa.

Mientras perseguía el sueño de ir a la NBA, el exjugador de la Universidad de San Francisco aplazó su llegada al conjunto criollo. No obstante, nunca se desprendió de la idea de vestir la casaca vinotinto. “Sí me imaginé usando esta camisa antes que me llamara la Federación”, dice. “Pero era difícil cuando estaba en Europa porque, una vez que juegas con la selección, el compromiso es grande y entonces no tienes tiempo para que tu cuerpo descanse”, agrega.

Cox ya está atornillado en el elenco que dirige Néstor “Che” García, a quien se adaptó rápidamente por tratarse de un entrenador que “tiene un sistema muy europeo” y él, con 10 años de rodaje en el básquet francés, captó la idea del técnico con facilidad.

Poco a poco fue ganando confianza y pronto el estadounidense-venezolano pasó a liderar la ofensiva de la selección durante los Panamericanos y el FIBA Américas de este año, con 17.8 y 12.2 puntos por partido respectivamente.

“Mi cuerpo se siente bien. Creo que me quedan unos buenos años de baloncesto, si me mantengo sano”, considera.

Un vínculo particular
En el árbol genealógico de la familia Cox hay una rama que se extiende hasta Pamela Cox Bryant, madre de Kobe Bryant y hermana de “Chubby” Cox. Esto hace que John sea primo de la estrella de los Lakers de Los Ángeles, quien incluso fue uno de los que más lo empujó hacia el baloncesto.

“Para mí es algo diferente. Kobe es solo mi primo, mi familia, pero sé que en el exterior está la superestrella que todos conocen”, cuenta.

John Cox opina que es una persona muy distinta al escolta de los Lakers. Sin embargo, a ambos los une una sed de conocimiento sobre el básquet.

“Soy más relajado y él es un poco más extrovertido. Sí, nos parecemos mucho en cuanto al conocimiento de baloncesto. Los dos somos estudiantes del juego”, detalla.

Ese vínculo hasta ocasionó que, durante su paso por la Universidad de San Francisco, los fanáticos rivales le gritaran: “¡No eres Kobe!”. Sin embargo, nunca le importó. “Solo entraba por un oído y salía por el otro. Era gracioso. No soy sensible a eso”, afirma.

Actualmente sigue en contacto con su primo e incluso confiesa que Bryant “estará aupando a Venezuela” si no participa en los Juegos Olímpicos. Para ese entonces, Cox avisa que dominará “muy bien” el español. “Se sorprenderán”, suelta entre risas.

 

 

Con informacion de: EL Universal Ricardo Maciñeiras