Deporte
La NFL trata de lavarse la cara
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Todo lo que rodea a la NFL resulta sospechoso. Una nueva temporada de la liga de fútbol americano (NFL) quizás disipe en lo deportivo las sombras que se ciernen sobre su organización, su comisionado, su campeón y su estrella.

La liga de fútbol americano es la más popular en Estados Unidos, la que más ingresos genera -11.000 millones de dólares al año- y también la más polémica, reseña DPA.

Tras un año marcado por los escándalos de violencia doméstica de algunos profesionales y por la laxa reacción inicial de la NFL, ahora todo gira en torno a si la dinastía de los Patriots de New England, actuales campeones y el equipo más exitoso del siglo XXI con cuatro títulos en 14 años, se forjó con la ayuda de trampas.

Sólo en Foxborough y en toda la región de Boston, donde los Patriots abrieron la temporada con victoria 28-21 sobre los Steelers de Pittsburgh, se cree en el equipo.

“Cuando uno ha sido tan exitoso como nosotros durante tantos años, la gente trata de tumbarte de alguna manera”, dijo al “USA Today” Rob Ninkovich, jugador de los Patriots.

Sobre la cancha estuvo el quarterback Tom Brady después de que un juez decidiera la pasada semana levantarle la sanción de cuatro partidos que le impuso la NFL por su participación en la trama para desinflar las pelotas por debajo del nivel permitido para favorecer su agarre en un partido de la campaña pasada.

El juez criticó el proceder de la liga en un proceso disciplinario en el que, como es habitual, el comisionado, Roger Goodell, fue fiscal, jurado y ejecutor de sentencias, pero no entró a valorar si Tom Brady es o no inocente.

“Aunque estoy encantado de poder jugar de nuevo, siento que nuestra liga tenga que soportar esto. No creo que haya sido bueno para nuestro deporte. En cierta manera todos hemos perdido”, dijo el ya mítico Brady, cuyo legado siempre estará marcado por un asterisco.

Ni los Patriots es un equipo cualquiera ni Brady un jugador más: el esposo de la modelo brasileña Giselle Bündchen jugó seis Super Bowls, ganó cuatro títulos, tres premios MVP en las finales y ostenta los récords de yardas ganadas y de pases para touchdown en los playoffs. El Lionel Messi, el Roger Federer o el LeBron James del fútbol americano, bajo sospecha.

Sea o no culpable Brady, siempre se recordará que destruyó su teléfono celular, en el que estaban los mensajes intercambiados con los dos empleados que desinflaron las pelotas.

El escándalo, denominado “Deflategate”, hizo que hubiera llamados para que los Patriots no jugaran el último Super Bowl. El dinero, los engaños, las disputas judiciales y las dudas sobre la integridad dejan paso, por fin, al deporte. La meta, el Super Bowl del 7 de febrero de 2016 en San Francisco.

 

 

Con Información de: El Universal