Economía
76% de los conductores coloca gasolina de 95 octanos
Economía

El tema sobre el aumento de los combustibles se coloca nuevamente sobre la mesa. Elevar el importe pareciera ser, esta vez, la medida insoslayable que el Gobierno debería asumir y con celeridad, revelan las encuestas.

Una consulta realizada por el Grupo Últimas Noticias revela que 58% de los conductores, pese a estar claros de que sus vehículos están en capacidad de emplear gasolina de 91 octanos, al momento de decidir la compra 76% optan por recargar el tanque con la de 95 octanos.

Aunque esta realidad luzca incongruente y absurda para muchas naciones, existen elementos que han determinado este patrón de compra de los combustibles en el país. El primero de ellos es el congelamiento que, desde 1996, han experimentado los precios de todos los combustibles que se venden en Venezuela. El segundo tiene que ver con los bajos importes que, al paso del tiempo, han generado diferenciales imperceptibles entre la gasolina de 95 octanos y la de 91 octanos, los cuales han paralizado la iniciativa del Gas Natural Vehicular (GNV).

Por otra parte, Rómulo Arreaza, presidente de Metrogas (asociación que reúne a los empresarios que operan las estaciones de servicio en el área metropolitana), sostiene que en Venezuela no es posible superar la deformación del mal uso de la gasolina mientras existan precios como los actuales, donde llenar un tanque de 40 litros implica una erogación de Bs. 3,8 si se emplea la de 95 octanos, y de Bs. 2,8 si se repone el combustible con la de 91 octanos.

A juicio de Arreaza la realidad supera la ficción, cuando explica que 90% del parque automotor venezolano está en capacidad de utilizar la gasolina de 91 octanos, mientras que el 10% de los “muy pocos” vehículos de alta cilindrada que circulan en el país pueden usar la de más alto octanaje.

El empresario dice que, muy a diferencia de otras naciones, en Venezuela 80% de los conductores usa gasolina de 95 octanos, lo que coincide en proporción con la consulta realizada on line.

El portavoz sostiene que para resolver el problema, que ocasiona enormes pérdidas a la nación, es preciso definir un diferencial importante entre la gasolina de mayor y menor octanaje para que la matriz de consumo se invierta. El mito del octanaje que hay en Venezuela es uno de esos malos consejos que deben ser suprimidos para educar al comprador de energía.

Avisos, como el que sigue, abundan en diferentes naciones donde el valor de los combustibles sí hacen la diferencia: “No gaste su dinero cargando gasolina de alto octanaje a menos que se lo recomiende el manual de su vehículo. En la mayoría de los casos, esto no ofrece ningún beneficio. Cargar gasolina de mayor octanaje solo lo ayudará si el motor de su carro está teniendo problemas de golpeteo”.

Para Arreaza el mal uso del combustible tiene que ver con el esquema de ventas. Estima que una vez definido el consumidor voluntariamente migrará sin mayores inconvenientes.

Futpv aplaude ajuste

El presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, Wills Rangel, considera que el aumento en el coste de los combustibles es imprescindible y debe definirse en un plazo breve.

El alto dirigente comentó a El Mundo Economía y Negocios que en el Congreso de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, realizada recientemente, hubo consenso en torno a la necesidad de aumentar el valor de la gasolina, debido a las enormes pérdidas que está ocasionando a la nación.

Rangel, sin embargo, sostiene que la medida de ajuste debe ir acompañada de acciones dirigidas a la inversión social, donde se edifique un entramado que beneficie a los sectores de escasos recursos.

Asegura que las estaciones de servicios deben ser mejoradas, así como también el salario de esos trabajadores. Menciona la posibilidad de hacer cogestión o hacer dueños a los trabajadores de las estaciones.

Estima que entre otras consideraciones debe tratarse el tema de los choferes del transporte colectivo, pieza clave y de enorme trascendencia dentro del engranaje y de las medidas a seguir. “Los transportistas deben ser mejorados en sus salarios, en sus condiciones de vida, así como en lo relativo a la mejora de sus unidades vehiculares”, aseguró.

GNV volatilizado

Uno de los grandes perdedores del actual esquema de tarifas de los combustibles ha sido el plan Autogas. Con esta iniciativa el Gas Natural Vehicular sería el gran ganador de terreno en el patrón de consumo , sin embargo, no prosperó. Para Wills Rangel este esquema debe ser retomado y fortalecido, para que una vez consolidado el nuevo pliego tarifario, el gas se convierta en una alternativa económica de energía e, incluso, menos contaminante. Sostiene que con la masificación del GNV se liberarán más barriles para la exportación.

 

Con Información de: El Mundo / Erika Hidalgo López