Economía
Analistas: “Venezuela puede hacer cambios estructurales en su economía sin acudir al FMI”
Economía

Por Maibort Petit (Nueva York)

Para superar la aguda crisis económica, política y social que atraviesa Venezuela se requiere un gobierno de Unidad Nacional, consensual y un liderazgo unificado que tenga la capacidad de convocar a los mejores profesionales para lograr una transformación del país. A esa conclusión llegaron tres expertos que se dieron cita en la ciudad de Nueva York para discutir el actual conflicto venezolano.

En un conversatorio – que tuvo lugar en la sede de la Sociedad de las Américas / Consejo de las Américas (AS/COA)expusieron sus puntos de vista sobre el caso venezolano el economista y director de la firma consultora Ecoanalítica, Alejandro Grisanti; el consultor político, Armando Briquet, y el economista del Instituto de Políticas Públicas Baker de la Universidad de Rice, Francisco Monaldi.

Grisanti señaló que existe la posibilidad que en Venezuela también se pueda hacer una transición sin la participación del FMI, pero esa vía tendría costos económicos y sociales mayores. Aconseja que, llegado el momento de tomar decisiones, se debe ponderar el costo político vs los costos sociales y económicos de los programas que se vayan a implementar.

El director de Ecoanalítica dijo que a pesar de las compleja situación que existe en Venezuela, hay empresas e individuos que aún están apostando al país, y que si bien unas compañías están cerrando sus negocios, hay muchas que desean invertir en el mercado nacional.

Señaló que Venezuela está pasando por una hecatombe que no tiene precedentes en América Latina, con una contracción de 11,5% , lo que lo ubica en el tercer país más pobre de Latinoamérica en 2016. Acotó, además, que un 25 % de lo que se produce en el país se ha esfumado. En 2015, recordó, el producto interno bruto de República Dominicana creció 7%; mientras que el comportamiento de Venezuela fue absolutamente negativo.

En 1982 Venezuela era el segundo país más rico de la región, pero en 2015 fue el cuarto más pobre. Se han perdido más de 33 años de crecimiento”, aseguró. El PIB per cápita de Venezuela pasó de 5.042 dólares en 1982 a 5.663 dólares en 2015, aseveró.

Hace 33 años únicamente Trinidad y Tobago superaba en PIB per cápita a Venezuela, pero el año pasado el país superó solo a Perú, El Salvador y Guatemala y se ubicó por debajo de República Dominicana, Costa Rica, Panamá, Colombia, Brasil, México y Chile.

Grisanti explicó que la economía de la nación está en depresión por la disminución generalizada y sostenida de la producción y el consumo, acompañada de altas tasas de desempleo y de continuos cierres y quiebras de empresas; además de la caída del PIB, junto a la hiperinflación.

Las proyecciones para Venezuela muestran que este año registrará una caída en el consumo de 14,9%, una inflación de 319,3% y el desempleo se incrementará 6,8%.

A pesar de caída de todos los índices económicos, Grisanti advirtió que en la crisis representa una oportunidad para pasar a ser líderes de crecimiento y estabilidad. “Los países no se acaban, hay muchas empresas que están comprar activos baratos, confiando en que se producirá una recuperación a futuro”.

Comentó que en las circunstancias actuales, el gobierno tiene muy dificil ganar una elección en Venezuela, por esa razón lo único que busca el oficialismo es posponer el referéndum revocatorio hasta el 2017, ganar tiempo para beneficiarse de una eventual recuperación de los precios del petróleo. La meta del gobierno es mantenerse en el poder hasta 2019.

Grisanti dijo que es sumamente importante que se construya el gran consenso país. Como ejemplo, expuso que países en los cuales se ha logrado construir el consenso han crecido, como es el caso de Perú, Colombia, Chile, Panamá.

Según Grisanti, los tenedores de bonos están preocupados. En el mercado internacional se piensa que Venezuela va a ir a default de un momento a otro, a pesar que el gobierno ha continuado cumpliendo con los compromisos con sus acreedores.

Informó que existen en estos momentos tres bancas de inversión trabajando en las posibilidades de canje, y se está viendo mucha flexibilidad. Eso sería una ventana abierta para los tenedores de bonos y para el mercado.

Armando Briquet: “Hay que replantearse al país”

Por su parte, el consultor político y exdirector de la campaña para la candidatura presidencial de Henrique Capriles, Armando Briquet considera que el escenario más pesimista que se vislumbra en Venezuela es el de permanecer donde estamos, es decir, que el gobierno quiera mantenerse en el poder, administrar la escasez para manejar sus cuotas de poder.

Comentó que en Venezuela se sufre por igual, con o sin dinero, la población no tiene acceso a comida ni a servicios de calidad. El gobierno tiene aún un margen “está esperando que llueva, que se recupere el Guri y que aumenten los precios del petróleo”.

Briquet invitó a los venezolanos a reflexionar. “Necesitamos con urgencia replantearnos qué tipo de país queremos para el futuro. Sí nos quedamos como el país petrolero, monoproductor o si queremos cambiar el modelo”.

Paralelamente, aseguró que el gobierno ha tenido éxito en sembrar el miedo en la población que vive en medio de una verdadera tragedia.

La única salida -acotó- parece ser el revolcatorio. La renuncia es un asunto individual, la enmienda es un trabajo institucional de la Asamblea Nacional y el referéndum revocatorio involucra a todos los ciudadanos.

Francisco Monaldi: Hay que buscar mecanismos de consenso

El economista del Instituto de Políticas Públicas Baker de la Universidad de Rice, Francisco Monaldi, intervino en el foro y dijo que Venezuela debe construir un consenso país, cuyo modelo no dependa del precio del petróleo. “Tenemos que buscar los mecanismo para un consenso. Aquellas economía que han logrado crear consenso han podido mantener un equilibrio en el mercado. Si hay consenso, podemos recuperar lo que hemos perdido”, aseveró.

El FMI plantea que la inflación de 2017 podría superar un 2000%, lo que llevaría al país a la hiperinflación. En la actualidad, no hay hiperinflación porque los salarios no suben igual que los precios de los productos y servicios.

La hiperinflación es una experiencia catastrófica para la sociedad -comentó- a la vez que resaltó que la ventaja de la hiperinflación es que se puede parar con un programa de reformas económicas específico. Siempre y cuando haya un consenso, ese escenario puede ofrecer una luz en el túnel.

Dijo que el gobierno puede tener un margen de maniobra si llegara a producirse un aumento en el precio del petróleo, lo que le permitiría posponer el paquete de ajustes económicos que se requiere con urgencia.

Señaló -además- que China juega un rol esencial en la recuperación de Venezuela. Sin no se negocia con el FMI y tenedores de bonos vamos a tener tiempos muy complejos.

analitica.com