Economía
Desinformación gubernamental genera más crisis económica
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Para el exjefe de división de análisis de riesgo cambiario del Banco Central de Venezuela (BCV), Orlando Zamora, las declaraciones realizadas por el diputado oficialista de la Asamblea Nacional, José Ávila, en las cuales refiere que el gobierno no revela cifras de inflación porque se encuentra inmerso en una “guerra económica”, son producto de un total desconocimiento del funcionamiento de la ciencia económica.

Por Rosmir Sivira / El Impulso

Señaló que “si hubiese guerra, la transparencia debería imponerse”. Sin embargo, el actual es un proceso de alteración de las reglas de funcionamiento de las finanzas.

Apuntó que a fin de alcanzar un sano funcionamiento de la misma, es necesario que los agentes económicos, conozcan el resultado de las políticas del gobierno y su incidencia en el aspecto inflacionario.

“La gente toma decisiones en función de lo que conoce y lo que ve”. En tal sentido, señaló que es importante que se revele información de este tipo, puesto que así se brindan herramientas a los venezolanos, acerca de lo que se puede esperar.

Zamora aseveró que es importante que el BCV establezca reglas claras y que se respeten las políticas de este, las cuales sólo será posible difundir a través de la información. Planteó como prioritario brindar certidumbre a quienes participen en la actividad económica, puesto que a sabiendas de la actual crisis, existen mecanismos para su corrección.

Calificó los argumentos expuesto por Ávila, como “expresiones de naturaleza política”, además de “palabras que intentan ocultar las malas decisiones, graves desequilibrios económicos y la caída de la producción nacional”.

Dañina desinformación

“No existe la menor duda de que la desinformación sea la verdadera causante de daños al sistema económico… Estamos en un proceso de incertidumbre y esta aumenta porque no hay información”. Precisó que la confianza se restablece cuando los agentes económicos saben que hay dificultades, pero no existen voluntad ni propuestas para superarlas.
“Evidentemente el gobierno tiene las cifras. Sabe que son altas y que no le ayudan en un evento electoral, a eso se suma que la escasez ha tocado niveles insospechados”, comentó.

Indicó que el contenido del proyecto de Presupuesto Nacional, presentado para 2016, está sesgado por medidas políticas, como mantener el tipo de cambio a Bs./$ 6,30.

“En vez de reducir el gasto público e indicar de dónde se obtendrán los fondos tras la caída del precio del petróleo, mantienen las mismas estructuras, por lo que dicho instrumento podría prestarse a especulaciones, como que se aumentará el Impuesto al Valor Agregado (IVA)”.

Acotó que es necesario un altísimo nivel de transparencias que dicte metas y objetivos, a fin de mostrar a la población cuán necesarias son las políticas aplicadas.

No son los culpables

Culpar a los actores económicos de que no haya cifras oficiales es parte de una estrategia, comentó Zamora, quien señaló que este tipo de discursos es producto de las mismas acusaciones de “guerra económica”, con lo cual se precia a sectores empresarios y economistas como un “supuesto ejercito que se opone al sistema económico”.

Señaló que esto es contrario a la realidad, puesto que el sector empresarial, realiza sus mayores esfuerzos, a fin de suplir las necesidades del país, con menos recursos y más controles, a pesar de una inflación sobre el 200%. A diferencia del aparato público que no cubre ni el 40% de la demanda.

Aseguró que existe disposición para el trabajo, pero esto no es posible sin insumo, ni divisas.

Seguridad del BCV

Respecto a la existencia de una supuesta “tecnocracia instalada” en el BCV, Zamora expuso que dicho comentario también es producto del desconocimiento. “Todo lo relacionado con el seguimiento de información clave, como inflación y escasez, está totalmente centralizado en las altísimas autoridades. Ni siquiera el directorio cuenta con la versión final”.

Señaló que existen programas mediante los cuales los técnicos del realizan sus estudios y cálculos, pero no tienen acceso al resultado último.

Ello con el propósito de evitar la filtración de información.

A esto sumó que la estructura del BCV cuenta con numerosos asesores externos que realizan actividades paralelas, información que también es estimada para la toma de decisiones.