Economía
“En Venezuela no existe corralito, solo limitaciones técnicas”
Economía

Solo en junio de 2015 fueron impresos 1.900 millones de billetes de 100 bolívares, sin embargo los venezolanos necesitan disponer cada vez de más efectivo en su poder para comprar productos diarios.

Tampoco está bancarizado un alto porcentaje de la población, por lo que son cada vez más comunes largas colas en las agencias bancarias para realizar retiros de dinero lo que ha hecho que los bancos disminuyan los límites diarios de transacciones.

 

Todo ello, ha llevado a la opinión pública a repetir cada vez con mayor constancia la expresión “corralito” para explicar la situación.

 

El término fue adoptado tras la crisis que vivió Argentina en el año 2001 durante el gobierno de Fernando de la Rúa, en la que los fondos bancarios de los ciudadanos fueron acorralados para evitar que con ellos se comprara moneda extranjera (también llamado fuga de capitales), según explica la economista Tamara Herrera.

 

En ese sentido, la experta señala que “la situación en Venezuela no es ni remotamente parecida”, pues se trata de una limitación cuantitativa y temporal de billetes en el sistema bancario, sin embargo, no existe una prohibición de retirar dinero y además se pueden realizar transacciones electrónicas.

 

El corralito ha sonado por la limitación que deriva de la relación entre la cantidad de billetes disponibles para la demanda de efectivo de los usuarios, como consecuencia combinada del acelerado incremento de precios, propio de una hiperflación, y el retraso en la modificación del cono monetario que sigue anclado entre dos y cien bolívares, aún cuando la inflación sea muchas veces más alta que el propio cono, lo que hace requerir grandes cantidades de billetes, explica Herrera.

 

El ciudadano lamentablemente es la víctima de una negligencia en materia monetaria, tendrá que ir más al cajero o al banco ante la limitación sumada a la alta y creciente inflación, destaca.

 

¿Cuánto se necesita?

Comprar en un kiosko chocolates, un jugo y un periódico puede sobrepasar, en algunos casos los 300 bolívares, es decir, se necesitan tres billetes de la más alta denominación para un gasto diario simple.

Para Herrera, la impresión de un billete de 500 bolívares sería un alivio en términos prácticos para este tipo de situaciones pero -dice- sigue sin ser suficiente. “Se necesita al menos el billete de Bs. 1.000, pero si la inflación sigue será necesario incluso uno de 2.000”.

 

La demora

Detalla que el retraso en la actualización del cono monetario se debe, como se ha señalado en los últimos días, al costo de emisión de monedas y billetes, pues “los billetes de baja denominación están ya sobrevalorados al igual que las monedas cuya producción sería más costosa que su propio valor”.

Se sabe que llegarán billetes del mismo cono, dijo, pero esto solo significa mayor dejadez hacia el ciudadano que es quien paga las consecuencias de la no actualización del mismo.

Por: Zairet González Ramírez  / Finanzas Digital