Economía
Estados productores sufren 65% de desempleo por escasez de materia prima
Economía

El presidente de la Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución,
Vicente Brito presenta a continuación los resultados de un análisis realizado por dicha institución a estados productores en el país.

Cuando revisamos la caída de la producción de alimentos en Venezuela, esta no solo ha tenido un impacto en los altos niveles de desabastecimiento. Así como en el crecimiento de las importaciones en más del 600% en los últimos 13 años. Pero lo más preocupante es la caída socio-económica observada en las regiones donde se producía tradicionalmente los alimentos que consumíamos y llegamos a exportar algunos de ellos.

Hoy nos encontramos en esos estados con niveles de informalidad y desempleo que supera el 65% de la fuerza laboral existente en ellos. Igualmente con un número creciente de pobres de los más altos del país, ya que los ingresos mensuales de casi el 80% de las familias que habitan en esas zonas rurales son menores al costo de la canasta alimentaria. Así como niveles de escasez que superan el 65% en las ciudades y en algunas de sus comunidades rurales más apartadas el 70%.

Consideraremos en nuestro análisis aquellos estados que tienen una alta dependencia de la producción agrícola y pecuaria como principal fuente económica y esta actividad supera el 40% de su PIB y a la vez genera más del 30% en la creación de empleo. Según nuestras estimaciones son: Apure, Barinas, Portuguesa, Guárico, Cojedes, Yaracuy, Táchira, Trujillo.

En estos estados se llego a producir el 65% de la carne vacuna, que consumíamos. Entre 50 y 75% de la producción nacional de: arroz, maíz, sorgo, caña de azúcar, café, girasol, soya, caraotas, hortalizas, pollo, cerdos, leche, queso. etc.

Existen otros estados productores de alimentos, pero esta no constituye su principal actividad económica en el aporte a su PIB y generación de empleo.

Hoy lamentablemente solo se producen en esos estados entre un 20 y 40% de la cantidad en toneladas de estos rubros de lo que se alcanzó a producir en la década de los 90. Su impacto en la caída económica es severa y sus consecuencias sociales realmente angustiantes. En ellos los niveles de pobreza, desempleo, informalidad son de los más altos del país.

Desafortunadamente son los menos beneficiados en la cantidad de alimentos subsidiados en kilos por habitante, que le son asignados a estos estados por el gobierno nacional y distribuido por las redes públicas encargadas de sus ventas. Lo cual desmejora la capacidad adquisitiva de sus habitantes y les complica sus niveles de escasez.

El desempleo es menor en las capitales de esos estados, y oscila entre 10 y 12%, ya que en ellas se concentra más del 70% de la inversión y gasto público del total de lo que se le asigna. Pero en sus zonas rurales se estima entre un 13 y 17% el desempleo. La informalidad entre 50 y 55%, lo cual motiva a sus habitantes a emigrar hacia las ciudades y se observa en el crecimiento de barrios recién formados siendo la mayoría de viviendas improvisadas y sin servicios.

Los niveles de pobreza son inconvenientes, ya que si bien en esos estados por ser productores de alimentos, anteriormente estos se conseguían a precios más económicos, al bajar la producción los productos obtenidos alcanzaron precios igual a los que se venden en los mayores centros de consumo, lo cual hace que casi el 80% de las familias que habitan en esos estados se consideren pobres al ser sus ingresos mensuales menores al costo de la canasta alimentaria y la cantidad de alimentos subsidiados por el gobierno tambien ser menores.

Es evidente que esta situación está vinculada a las políticas públicas de tomar fincas, hatos y haciendas de los propietarios privados, para convertirlos en centros de producción pública. Que dio como resultado la perdida de fuentes de producción, productividad y empleo. Hoy los estados productores de alimentos son los que mayormente han sido perjudicados con estas medidas, creándoles una difícil situación socio-económica a sus habitantes. A la vista están los resultados en producción, productividad, desempleo e informalidad existentes en ellos.

Nota de prensa