Economía
La mejora de precios petroleros no será de largo alcance
Economía

Las oscilaciones de precios en el mercado petrolero son frecuentes por la variedad de factores implícitos, a pesar de lo cual siempre hay formas de hacer proyecciones y calcular riesgos. Esos factores anuncian la llegada de un aumento moderado de corta duración, que se disipará gradualmente con el retorno de los productores independientes en EEUU.

El crecimiento de precios será consecuencia de la menor producción de petróleo de esquistos, del robustecimiento del dólar, del congestionamiento en las carreteras en la temporada vacacional y las altas temperaturas veraniegas, lo que a su vez estimulará de nuevo el uso de técnicas de fracturación hidráulica para extraer crudos y gas de rocas arenosas. Con el West Texas Intermediate ya próximo a $65 por barril, un grupo de compañías de Texas y de Dakota del Norte inició el proceso previo a la reanudación de operaciones.

Una idea gráfica de la influencia del fracking en el negocio petrolero lo dio EOG Resources Inc, la compañía más grande de EEUU y del mundo dedicada a esquistos, al decir a los inversionistas que $65 no sólo serán suficientes para cubrir gastos con su flujo propio de dinero, sino también para reanudar el aumento de la producción y alcanzar rendimientos “muy altos”. Eso demuestra que con la ayuda de innovaciones tecnológicas, las empresas se adaptan con más facilidad a las variaciones del mercado.

Como si fuera poco, nada hace pensar que pudiera ocurrir un recorte en las exportaciones de la OPEP. Por el contrario, Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes amplían sus programas exploratorios y de perforación. Irán planea volver a exportar al menos 2.5 mbd, mientras Irak acelera para colocar 3.3 mbd a fines de 2015.

La apertura de la industria petrolera mexicana al sector privado ofrece perspectivas alentadoras, mientras en otros lugares, como Colombia, se contempla el uso del fracking. Exxon y el gobierno de Guyana revelaron el descubrimiento significativo en el área en disputa con Venezuela, al tiempo que UK Oil & Gas descubrió un yacimiento al sur de Inglaterra, que pudiera tener más del doble de lo explotado en 40 años en el Mar del Norte. El desafío: las tecnologías de bajo costo para generar energía rentable.

Las más recientes predicciones de la Agencia Internacional de Energía hablan de un aumento de 830 mil bd en la oferta para este año en los países no OPEP, entre los cuales destacan Rusia y Brasil. Respecto al año pasado, Rusia ahora exporta 185 mil bd más.

El fracking cambió de manera radical el mercado al bajar la dependencia de EEUU de los crudos importados. Esa técnica permite pronosticar que un alza vertiginosa de precios sólo sería posible por razones geopolíticas, vale decir, como resultado de conflictos capaces de paralizar la industria en uno o más de los principales exportadores. Amenazas de ese tipo no se avizoran, pero tampoco se pueden descartar porque la inestabilidad política de los países de la OPEP es secular. Los nacionalismos y los fundamentalismos religiosos están a la orden del día.

El año pasado el promedio diario de consumo de EEUU fue de 19 millones de barriles, de los cuales 9.05 millones eran importados. En el 2010 el volumen importado era 11.7 millones, lo que revela una caída de 2.75 mbd en la dependencia externa. Cifras de la US Energy Information Administration revelan el gran impacto de ese período en las importaciones procedentes de la OPEP: 3.20 mbd menos. Esto explica por qué los precios de los crudos bajaron.

Otro dato interesante es el cambio en las importaciones provenientes de Venezuela, que después de haber sido un millón 704 mil bd en el primer año de la administración de Hugo Chávez (1999), el año pasado llegaron a 789 mil bd, en otras palabras, bajaron a casi la mitad.

La época dorada con ingresos de $100 o más por barril que disfrutaron los exportadores pareciera haber quedado atrás. Pudiera repetirse, pero no a corto o mediano plazo, porque además de los nuevos yacimientos que pueden extraerse por métodos convencionales, se estima que los yacimientos de esquistos fuera de Estados Unidos contienen más de 150 mil millones de barriles. Hasta en Arabia Saudita se hacen pruebas de fracturación hidráulica.

 

 

escrito originalmente por Ricardo Escalante en El UNIVERSAL