Economía
Petróleo cayó más de 3% pese a reunión del ministro Del Pino con su par saudita
Economía

La reunión entre el ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa, Eulogio del Pino, y el titular de Petróleo y Recursos Naturales de Arabia Saudita, Ali al Naimi, el domingo, no tuvo efectos positivos en el precio del petróleo.

El crudo Brent, uno de los principales marcadores internacionales, cerró la jornada de ayer en 32,85 dólares el barril, una caída de 3,55% comparado con la sesión del viernes. El descenso fue atribuido a que las conversaciones entre los funcionarios no dieron indicios de que se tomarán medidas para impulsar el mercado.

La reunión formó parte de una gira que emprendió Del Pino por países productores para abordar el descenso del precio del crudo, que ha perdido más de 70% de su valor desde junio de 2014. Pero los resultados hasta ahora apuntan a que lejos de cumplirse con el objetivo, el desplome persistirá.

Analistas nacionales habían afirmado que es poco lo que puede hacer el presidente de Pdvsa cuando los más grandes productores no desean recortar el bombeo, sino esperar a que los crudos más costosos dejen de ser rentables, salgan del mercado y eso incremente el precio del petróleo tradicional.

“Una de las trabas que tiene Del Pino en este momento es que países como Arabia Saudita no quieren hacer cambios porque siguen apostando por un ajuste gradual del mercado. Quieren que salga el crudo más costoso y de esa manera disminuir la sobreoferta y aumentar los precios”, explicó el economista y consultor de corporaciones energéticas Orlando Ochoa.

El economista y profesor universitario Luis Oliveros coincidió con Ochoa. Afirmó que se trata de una gira infructuosa, así como lo sería la reunión extraordinaria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo que  propone el gobierno venezolano.

“Del Pino no va a lograr nada. Yo creo que lo más resaltante es la visita a Rusia. Fue a buscar consenso porque hay problemas entre los dos países por las empresas mixtas. Pero por el precio del petróleo no va a hacer nada”, aseveró.

Sin credibilidad. Otra traba que afronta Del Pino en este periplo, afirmó Ochoa, es la poca credibilidad que tiene Venezuela en la OPEP como consecuencia de las distorsiones económicas que hay en el país: la inflación más alta del mundo y una producción petrolera en  descenso.

“Venezuela no tiene la credibilidad y el respeto que tuvo por décadas en la OPEP porque es un país desesperado con una crisis económica autoinflingida que no puede recuperar su producción petrolera. En estas circunstancias no es un actor confiable para recomendar la fijación de precios”, insistió.

Producción de crudo ligero cayó 350.000 barriles

Entre enero de 2012 y septiembre de 2015 Pdvsa aumentó en 200.000 barriles diarios la producción de crudo extrapesado, pero disminuyó en 350.000 barriles diarios la de crudo liviano, según reportes de firmas extranjeras en materia de hidrocarburos, elaborados por el economista y consultor de compañías energéticas Orlando Ochoa.

La contracción de la producción del crudo más valioso ha hecho que el país deba importar mayor cantidad de crudo liviano y de diluyentes como nafta, para hacer un producto más atractivo y rentable en el mercado internacional, recordó el especialista.

“El año pasado la importación de crudo y derivados estuvo por encima de 230.000 barriles diarios, mientras que la exportación se situó en 2,3 millones de barriles por día. Es decir, que las importaciones se elevaron hasta representar 10% del volumen de las exportaciones”, agregó.

La compra de los diluyentes para mejorar las mezclas desde 2012 ha exigido el desembolso de 9 millardos de dólares, lo que ha impactado aún más las finanzas de la petrolera. “La factura es tan pesada como el servicio de deuda de Pdvsa”, dijo Ochoa.

Insistió en que para recuperar la industria es necesario un cambio macroeconómico. “No hay forma de mejorar la producción sin una nueva política macroeconómica que implique un régimen cambiario funcional, con una sola tasa de libre convertibilidad. Y para eso se requiere orden fiscal, monetario y una nueva política financiera”.

Fuente: MARÍA FERNANDA SOJO – EL NACIONAL