Economía
Recuperar la economía iraní tras sanciones, un camino lleno de oportunidades
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Con el fin de las sanciones que trae aparejado el acuerdo nuclear alcanzado este martes entre Irán y las potencias del Grupo 5+1, comienza el proceso para la recuperación de la economía del país tras años de aislamiento, un camino que los expertos prevén largo pero plagado de oportunidades inmejorables.

Incontables empresas extranjeras preparan desde hace meses su retorno a Irán al calor de los avances de las negociaciones nucleares, cuya exitosa conclusión marcó el disparo de salida para entrar en un mercado caracterizado por sus ingentes reservas energéticas, su población joven, numerosa y ávida por consumir, y un Gobierno de tendencia liberal desesperado por atraer inversiones.

“Llevamos diez años esperando este momento, es un logro muy importante. En cualquier caso, no creemos que haya enormes cambios ni milagros después del acuerdo, aún hay cosas y regulaciones internas y externas por cambiar. Gradualmente se notará sin duda que Irán es el último gran mercado emergente del mundo por descubrir y todo el mundo está esperando eso”, dijo a Efe el empresario Ramin Rabii.

Rabii, director gerente de Turquoise Partners, la mayor empresa iraní dedicada a gestionar capitales extranjeros en la Bolsa de Teherán, es uno de los muchos iraníes convencidos de las enormes oportunidades que ofrece un país que cuenta con unas “inmejorables condiciones” para el inversor.

“Las condiciones para el empresario extranjero son amistosas, la economía está liberalizada y pueden entrar en cualquier industria a la que un iraní está autorizado a entrar. Pueden poseer hasta el cien por cien de empresas locales y hay regulaciones para promover y defender estas inversiones”, apuntó Rabii.

Todas estas facilidades para el mercado son respaldadas abiertamente por el Ejecutivo del clérigo moderado Hasán Rohaní, que puso en la mejora de la economía uno de los ejes de su gobierno.

Con una gestión estrictamente liberal, Rohaní recortó subsidios y liberalizó sectores y buscó reducir la inflación, que en menos de dos años llevó del 40 % anula a aproximadamente un 15 %.

Bajo su liderazgo, la economía salió de la recesión y superó la caída del PIB del 6,8 % con la que culminó su mandato su predecesor, Mahmud Ahmadineyad (2005-2013), esfuerzos reconocidos y alentados por los empresarios iraníes.

En el debe, las principales trabas para invertir en Irán son la “demasiada burocracia y regulaciones” que existen en algunos sectores, en donde se nota “la huella del Estado”, ya sea en el control de precios, en normas técnicas o de gestión y en tasas.

Esta adecuación a los intereses de los inversores es lo que puede llevar más tiempo, según los analistas.

La “joya de la corona” de la economía iraní, el sector de los hidrocarburos, también queda fuera de gran parte de las posibilidades de inversión, ya que la Constitución iraní exige que los campos petrolíferos sean propiedad del Estado.

“Pese al enorme interés que hay en esto, la prohibición ha sido uno de los mayores problemas para tener inversores. Pueden construir plantas, hacer perforaciones y ayudar a la producción, pero no podrán ser propietarias de los pozos”, apuntó el analista.

Sin embargo, desde hace meses el Gobierno iraní está anunciando la creación de un nuevo tipo de contrato para las empresas petroleras interesadas en Irán, cuyo contenido concreto se conocerá el próximo mes de septiembre, pero que se estima incluirá cláusulas que permitirán modalidades de pago más flexibles.

De momento, varias de las grandes empresas petroleras mundiales ya han recibido información sobre estos planes, que aparentemente son de su agrado, pero todavía no han puesto sobre la mesa los miles de millones de dólares necesarios para volver a trabajar en Irán.

Para el pequeño comerciante iraní, agotado tras años de trabas y complicaciones, la mejora promete ser notable y llegará a un ritmo más rápido que para los grandes sectores como la banca o el petróleo.

“Lo que esperamos es que productos originales puedan importarse directamente, más baratos y mejor. Con las sanciones estábamos obligados a usar intermediarios, dos o tres países. Ahora ya no”, manifestó esperanzado a Efe Shahram, propietario de una tienda de suministros médicos en el centro de Teherán.

 

Fuente: EFE