Editorial
Editorial: James Bond y el water- closet
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Hace días un soldado norcoreano desertó hacia Corea democrática y resultó herido en la fuga. Los médicos estaban asombrados de su lamentable estado físico, sobre todo por una parasitosis como nunca habían visto.Tal vez inspirado en la fuga del soldado y en tales detalles gastroenterológicos, Antonio Ledezma hizo sus primeras alocuciones desde Madrid.Según sus metáforas la oposición venezolana “tenía parásitos” y había que “purgarla”, con lo que su primera exposición resulta por lo menos desagradable, asociada a imágenes poco higiénicas. Comparar dirigentes políticos que lo apoyaron en sus planes y candidaturas por mucho tiempo, es insólito. Las purgas huelen mal desde donde quiera que se examinen, la del soldado norcoreano o bien las que hicieron Robespierre, Stalin, Hitler, Fidel. Ledezma se compara en su fuga con James Bond -así serían los peligros corridos-y la opinión pública está ansiosa por conocer los detalles. Fugarse aunque no sea de Dachau sino de su propio apartamento, despierta gran curiosidad y en algún momento se va a saber todo lo que se desea. El gran escape de Ledezma despertó una ola de entusiasmo en los radicales devoradores de serpientes pero no introduce hasta ahora ningún cambio sustantivo en esos grupos que se han ido secando y ya carecen de cualquier fuerza.Sus únicos recursos políticos parecen estar en las redes, los medios, el dinero y en el apoyo internacional que se han dedicado a cultivar sistemáticamente. Las intervenciones de Ledezma y la bandera tricolor que lleva como ruana, hasta ahora carecen de novedad: ataques y descalificaciones a la oposición moderada sin añadir un ápice de aportes estratégicos o simplemente políticos. Una fijación con el expresidente Zapatero lo lleva a intentar culparlo de las 130 muertes producidas en acciones irresponsables. Hasta ahora no ha hecho más que repetir sus discursos confrontacionales de siempre y no ha sido fácil rescatar la idea que lo convierta en una noticia positiva para la democracia venezolana. La nueva aparición de Ledezma se asocia con una fusión de varios grupos radicales en cuya dirección nacional aparecen personas, con una  característica en común: el mal humor y el odio a la racionalidad.Los une por supuesto, el encono contra dirigentes partidistas y el cretinismo político que han demostrado ampliamente. Solo examine lo que han dicho, hecho y logrado en 20 años y verá qué los espera. 15 minutos de gloria.