Editorial
Editorial: Lucifer, el Galáctico, el Picure y las tinieblas
Editorial

Un acontecimiento reciente debería prender en rojo las alarmas del gobierno, las policías y los militares. “Lucifer”, un jefe de gang, declaró toque de queda en el barrio El Cementerio de Caracas por 24 horas, que se cumplió estrictamente. Él se declara, al mismo tiempo, seguidor de “El Picure”. En El Valle cada día el control del hampa es más recio, lo mismo que en la Cota 905. En el sur de Aragua el único gobierno es el de la megabanda que reina y lo demás no existe. El mensaje que trasmite el toque de queda es muy claro: aquí no gobiernan Uds.
Y estas cosas no ocurren en la remota frontera entre Cambodia y Viet Nam, donde imperaba un forajido y sicópata Coronel Kurtz, sino nada menos y nada más que en el corazón de Caracas. Quienes se han dedicado a construir la teoría del Estado fallido (o fracasado para que se entienda más claro) consideran que un Estado comienza a disolverse cuando su aparato militar policial pierde el dominio de las áreas fronterizas. Pero gritarían ¡Eureka! de saber que una nación que fue la más moderna y progresista de Latinoamérica hace pocos años, pierde el control nada menos que de su capital en manos de un gobierno revolucionario.
En un país que no estuviera gobernado por mermados mentales- como la Colombia de Uribe, que barrió con el cartel de Medellín- los copresidentes y el alto mando policial y militar se hubieran declarado en emergencia. Pues no. Maduro y Cabello pasaron no sé cuántas horas en televisión de guachafita, haciendo chistes de burdel, burlándose de los líderes de la oposición, como dos niños que juegan con la vida de millones de personas, su salud, su vida, lo que no les importa absolutamente nada ¿Será que vamos a la destrucción de Venezuela como Estado? No tendría de raro porque los países socialistas suelen convertirse al final en estados fracasados.
La Unión Soviética se desmembró, igual que Checoslovaquia y Yugoslavia. Alemania comunista fracasó y tuvo que digerirla Alemania Occidental. Cuba no ha seguido el mismo rumbo porque está rodeada de agua por todas partes menos por una que da a los Castro, ni China porque allí se acabó el comunismo hace casi cuarenta años, aunque se siguen llamando así. El nuevo poder con el que tendrán que lidiar los hijos de aquél sicópata que llaman “el galáctico” no son los partidos ni la Asamblea Nacional, sino “El Picure” y “Lucifer”. El esfuerzo de inteligencia, creatividad y coraje que tiene que desplegar la oposición, se multiplica frente a esta perspectiva.
Por fortuna, muchas experiencias en el mundo, como la mencionada de Colombia, demuestran que si hay una voluntad firme del liderazgo democrático y las fuerzas armadas para recuperar el país para la civilización y arrebatarlo a la barbarie, triunfará la civilización.