Internacional
Aliado de Temer arrebata alcaldía de Sao Paulo al partido de Lula y Dilma
Internacional

Joao Doria, un empresario sin experiencia política, sorprendió hoy con su victoria en primera vuelta en Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, en unas elecciones municipales que dibujaron el nuevo mapa político del país y confirmaron el desplome del Partido de los Trabajadores (PT).

Doria, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), aliado del nuevo presidente de Brasil, Michel Temer, partía como favorito en las encuestas, pero los pronósticos coincidían en que sería necesaria una segunda vuelta para definir la alcaldía de Sao Paulo, el corazón financiero de Brasil.

Sin embargo, con el 98,0 % de los votos escrutados,Doria se anotaba el un 53,36 %, una contundente ventaja sobre el segundo candidato más votado, el actual alcalde Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, que apenas conseguía un 16,68 %.

En Río de Janeiro, por el contrario, será necesaria una segunda vuelta, el próximo día 30, que disputarán el conservador senador evangélico Marcelo Crivella, del Partido Republicano Brasileño (PRB), y Marcelo Freixo, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

El gran derrotado de la jornada en la ciudad fue Pedro Paulo Carvalho Teixeira, el candidato del gobernante Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y apadrinado por el actual alcalde de Río, Fernando Paes, que sólo alcanzó el tercer lugar pese al apoyo de la maquinaria oficialista y a la utilización electoral que hizo de los Juegos Olímpicos.

El caso de Río de Janeiro se repitió en buena parte de las grandes ciudades del país, que tendrán que acudir a una segunda vuelta.

Unos 144 millones de brasileños estaban convocados hoy a las urnas en un país donde el voto es obligatorio para elegir las autoridades municipales de más de 5.000 ciudades.

Entre los más madrugadores en acudir a votar estuvo el presidente de Brasil, Michel Temer, que fue el primero en su colegio electoral, en Sao Paulo, y evitó así una manifestación programada por estudiantes a la hora en que inicialmente estaba previsto que acudiera a depositar su voto.

También en el estado de Sao Paulo, en la localidad de Sao Bernardo, votó el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que descartó que el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera Petrobras que lo ha salpicado a él y a importantes líderes del Partido de los Trabajadores (PT) afectara los resultados de la formación en estas elecciones municipales.

La realidad lo ha contradicho porque el PT, según los resultados oficiales, ha sufrido hoy un duro revés y ha cosechado los peores resultados en 20 años.

La expresidenta Dilma Rousseff votó en Porto Alegre -donde se instaló tras su destitución, el 31 de agosto-, y fue recibida en su colegio electoral con flores y gritos de apoyo de un grupo de simpatizantes.

La violencia política que marcó la campaña electoral, con 21 víctimas en todo el país, y que obligó a enviar 25.400 militares a las ciudades que solicitaron refuerzos para garantizar la seguridad del proceso no impactó en la jornada, según el presidente del Tribunal Superior Electoral, Gilmar Mendes.

Mendes apuntó que durante la madrugada del domingo se registraron casos puntuales de violencia en Sao Luis, donde desconocidos prendieron fuego a un colegio electoral, y Angra dos Reis, en el estado de Río de Janeiro, donde un tiroteo obligó a trasladar urnas de un centro de votación.

Las autoridades electorales informaron también de la detención de más de 1.150 personas, entre ellas 150 candidatos, por prácticas electorales irregulares.

En su mayoría se trató de distribución de alimentos entre los electores, transporte ilegal de votantes, propaganda en los centros de votación y compra de votos, como ocurrió en Minas Gerais, donde la Policía aprehendió 11.000 reales (unos 3.400 dólares) destinadas al pago de las personas que realizaban proselitismo en los colegios electorales.

Estas elecciones municipales, además, han estrenado la ley que prohíbe a las empresas que financien campañas y las donaciones a los partidos han caído un 60 %, aunque los candidatos han recaudado más de 2.380 millones de reales, unos 722 millones de dólares.

La nueva legislación electoral, que entró en vigor el año pasado, fue adoptada en respuesta a los escándalos de corrupción protagonizados por gobernantes que recibían millonarias sumas de compañías privadas con contratos con el Estado.

Pese a la reforma, las autoridades electorales han detectado significativos indicios de irregularidades, entre ellas, 108 supuestos donantes que estaban muertos, 22.498 vinculados a grupos empresariales y otros 16.708 beneficiarios de los programas sociales para atender a los pobres.

infolatam