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El mundo católico no absuelve a Berlusconi
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El Tribunal Supremo de Italia lo tuvo claro el pasado martes cuando confirmó la absolución a Silvio Berlusconi al considerar que no cometió delito porque no podía saber que la marroquí Ruby era menor de edad, pero para el mundo católico no se puede olvidar la “cuestión moral”.

 

Mientras que en el día después de la sentencia definitiva la prensa italiana se dividía según la tendencia ideológica sobre los motivos legales y las consecuencias políticas de esta absolución, el diario de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), “Avvenire”, afrontaba otro tema.

 

“Hay que reflexionar mucho sobre cómo se ha desarrollado el proceso y sobre las consecuencias del resultado penal favorable a Berlusconi, pero esto no cancela el relieve institucional y moral del caso”, se leía en un editorial del director del periódico de los obispos, Marco Tarquinio.

 

Una posición “valiente” la de “Avvenire”, según el secretario de CEI, Nunzio Galantino, quien explicaba que “la ley llega hasta un cierto punto, pero el discurso moral es otro”.

 

Berlusconi fue absuelto definitivamente el pasado martes de los delitos que le acusaban de incitación a la prostitución de menores, en referencia a que “no mantuvo relaciones sexuales pagando con una menor al desconocer que esta era menor de edad”.

 

Eso sí, la sentencia no juzgaba las supuestas relaciones sexuales o lo que ocurría en las cenas con numerosas chicas que Berlusconi organizaba en su mansión de Arcore.

 

“Lo que cada uno decide en su vida son cuestiones personales, pero, claro está, si estas afectan a los contextos sociales, políticos y laborales hay que echar cuentas con ellas”, afirmó el cardenal Angelo Bagnasco, el presidente de la CEI.

 

La “excomunión” de Berlusconi llega también desde el semanario católico, y uno de los más vendidos en el país, “Famiglia Cristiana”, que en un artículo afirma que “la absolución no ha borrado de golpe todo los hechos sino que simplemente ha negado su carácter delictivo”.

 

El semanario recuerda a Berlusconi “la responsabilidad política” e insta a quien “en público se autoproclama moderado y defensor de los valores de la familia que tenga en privado comportamientos adecuados a su vida pública”.

 

“Que las cenas no fueran elegantes es un hecho aclarado en la sentencia y hemos tomado nota. Pero a nosotros lo que nos interesaba era que en estas cenas, elegantes o no, Berlusconi no mantuvo relaciones bajo pago con una menor”, explicó Franco Coppi, abogado del líder de Forza Italia y del tres veces presidente del Gobierno.

 

Y resumía así: “Será un pecado, pero no un delito”.

 

Para Coppi no hay que confundir “temas de confesionario con el derecho penal”.

 

La Justicia ha absuelto el comportamiento de Berlusconi, pero ningún sacerdote parece dispuesto a dar el “Ego te absolvo” al “exCavaliere”.

 

Algo que para los italianos no influirá en el futuro de Berlusconi, pues en el último sondeo del instituto Ixé el 56 por ciento de los entrevistados opina que Berlusconi, tras la absolución y el cumplimiento de su condena por fraude fiscal, “volverá como protagonista a la escena política italiana”.

 

Las críticas del mundo católico no han sentado muy bien al partido de Berlusconi, que ha reprochado a la Iglesia que “nunca haya denunciado los teoremas acusatorios contra Berlusconi por motivos políticos”, como afirmó el diputado Luca Squeri.

 

Para el también parlamentario de Forza Italia y ex ministro Maurizio Gasparri, “la Iglesia tiene que reflexionar sobre el hecho de que cuando Berlusconi estaba en el Gobierno la familia, la vida y los valores estaban mucho más protegidos que ahora con Renzi”. EFE