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El triunfo de Donald Trump da alas a las formaciones populistas europeas
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MARÍA SAHUQUILLO / El país.

Las fuerzas populistas de la UE se frotan las manos con la victoria de Donald Trump. La ultraderechista francesa Marine Le Pen y euroescéptico británico Nigel Farage han felicitado efusivamente al que se ha consolidado ya como uno de sus referentes. Con elecciones en sus agendas para 2017, el triunfo del republicano —que ha hecho de su discurso antiestablishment y contra la inmigración sus principales bazas— se ve como un halagüeño precedente desde el Frente Nacional o el pujante Alternativa para Alemania. Pero también puede espolear a movimientos populistas de izquierda que coinciden con su discurso contra las élites, la globalización y el libre comercio. El italiano Beppe Grillo habla de “un impresionante corte de mangas”.

Marine Le Pen valora los resultados de Trump
Marine Le Pen valora los resultados de Trump GETTY IMAGES

La conquista del republicano de la Casa Blanca puede servir así de inspiración a fuerzas antisistema de izquierdas, que aunque el martes se mantuvieron mayoritariamente en silencio sobre su victoria, pueden ver con enorme interés el caso de los estadounidenses y cómo han aupado al candidato que se ha presentado como alguien que combate a las élites, que se opone a los tratados de libre comercio —como el acuerdo TTIP con la UE y el Transpacífico— y defiende ideas, como que no se recorte en las jubilaciones, que algunos republicanos consideran demasiado escoradas hacia la izquierda. Y todo ello en una campaña en la que un veterano socialista, como el demócrata Bernie Sanders, tuvo un gran tirón.

De entre las formaciones nacidas o aupadas por el descontento, prácticamente el único que se ha pronunciado ha sido el cómico italiano Beppe Grillo, fundador del partido anticasta Movimiento 5 Estrellas (M5S), que aseguró, tajante, que la victoria del republicano es “un impresionante corte de mangas”. “Trump mandó a todos a la mierda: masones, grandes grupos bancarios, chinos”, dijo en un vídeo difundido su blog. En él, también incidió en que hay similitudes entre lo ocurrido en EE UU y el M5S, sobre todo en el trato recibido por los grandes medios que no supieron ver su éxito, dijo, hasta que era una realidad.

Por el momento, lo ocurrido con el magnate neoyorquino ya supone una muy buena noticia para el Frente Nacional (FN) —el partido que canaliza en Francia todos esos sentimientos anticasta—, y da alas a su líder, la ultraderechista Marine Le Pen, en sus aspiraciones de acercarse al Elíseo. “¡Felicidades al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al pueblo americano, libre!”, escribió a primera hora de la mañana la presidenta del FN en Twitter. Lanzada en la precampaña para las elecciones presidenciales de la próxima primavera, y cuando todos los sondeos pronostican que pasará a la segunda vuelta, Le Pen recibe desde el otro lado del Atlántico el impulso que se suma al que ya tuvo en junio con el Brexit, informa Carlos Yárnoz.

En todas partes, los movimientos de inspiración ideológica asimilable a la del republicano —que avanzan con paso firme en Europa— se han felicitado por su éxito. Ya sienten su estímulo en el partido xenófobo holandés de Geert Wilders, bien posicionado para las elecciones del año próximo — “El pueblo está recuperando su país. Nosotros también lo haremos”, dijo— o en Alternativa para Alemania (AfD), desde donde ayer se apresuraron a apuntar que el caso de Estados Unidos es un aviso a todo el establishment. “Los americanos han optado por un nuevo comienzo y contra la corrupción. Esta oportunidad es histórica”, tuiteó la copresidenta del partido, Frauke Petry. “La izquierda política y la intrincada élite son castigadas una y otra vez en las urnas por los electores. Eso es bueno, porque el derecho está en manos del pueblo”, señaló por su parte Heinz-Christian Strache, líder del ultraconservador Partido por la Libertad de Austria (FPÖ), formación que lidera las encuestas en intención de voto para las elecciones del próximo diciembre.

Repliegue nacionalista

También en Italia, el principal líder del ultraderechista Liga Norte, Matteo Salvini, recalcó que la victoria de Trump supone “la revancha del pueblo” contra los banqueros, los especuladores, los sondeos y los periodistas. “Después de Trump, es el momento de nuestros aliados europeos. Holanda, Austria, Alemania, Francia”, advirtieron. Mientras, para los neonazis griegos de Aurora Dorada, el triunfo del republicano  es “una victoria para las fuerzas que se oponen a la globalización, luchan contra la migración ilegal y a favor de la limpieza étnica de los Estados”.

Trump ha tenido durante toda la campaña mensajes de apoyo de líderes populistas europeos que comparten con él no solo su discurso xenófobo y a favor de un repliegue hacia el nacionalismo y contra la globalización; sino también su retórica y en ocasiones sus formas que rozan lo violento. Como el ultraconservador primer ministro húngaro, Víktor Orbán, con su agresivo discurso contra la inmigración, que ayer se mostró eufórico. “La democracia aún está viva”, dijo en Facebook; o el británico Nigel Farage, fundador del eurófobo UKIP y uno de los principales responsables de la victoria de la salida de Reino Unido de la UE, que comentó que el Brexit y la elección de Trump convierten a este 2016 como “el año de dos grandes revoluciones”.