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Espionaje francés cooperó “masivamente” con sus pares en EEUU y Gran Bretaña
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El espionaje francés cooperó “masivamente” con el Estados Unidos y el Reino Unido, con intercambio de datos sin filtrar, lo que implica que también se entregó información sobre ciudadanos franceses, según publica hoy el vespertino “Le Monde” a partir de documentos de Edward Snowden.

Dos notas facilitadas al rotativo por Snowden, antiguo miembro de la agencia estadounidense de espionaje (NSA), ponen de manifiesto que la cooperación entre los espías de esos tres países fue en aumento a partir de 2006 y que se hizo a nivel de dirigentes de los organismos de espionaje.

En la primera, fechada en agosto de 2007, la responsable de la oficina de la NSA en París indica a sus superiores que la cooperación con sus colegas franceses de la Dirección General de los Servicios Exteriores (DGSA), que agrupa a los espías galos, puede traducirse en “una referencia en términos de cooperación”.

Alaba la actitud del director técnico de la DGSA, Bernard Barbier, con quien considera que ha habido “un cambio de escala en el intercambio de análisis”.

La nota revela que varios responsables del espionaje francés visitaron la NSA y que espías estadounidenses hicieron el viaje recíproco.

“Los analistas franceses se han dado cuenta de que la NSA tiene mucho que ofrecerles y han ofrecido mucho”, asegura la nota.

La segunda nota, que ya había sido revelada por “The Guardian”, es de un año más tarde y corresponde a la británica GCHQ, según la cual, la cooperación entre los espías de los dos lados del Canal de La Mancha va en aumento.

“Le Monde” señala que estos dos informes muestran que el espionaje de Francia puso al servicio de sus colegas estadounidenses y británicos los datos recogidos a partir de su vasto programa de recogida de datos de las comunicaciones telefónicas y de internet, puesto en marcha a partir del año 2000.

“Los datos colectados tienen características técnicas muy variadas y complejas. Pertenecen tanto a franceses como a extranjeros”, indica el vespertino.

Francia es un cruce de muchos de los cables submarinos por los que los datos digitales circulan por el mundo, según “Le Monde”, que señala que de los 250 que hay en todo el planeta, una veintena pasan por territorio galo.

Eso permite al espionaje francés tener acceso a una gran cantidad de datos, que la DGSE compartió con la NSA y con la GCHQ, según el diario.

Aunque la DGSE asegura que filtra los datos que entrega a la NSA, para evitar dar informaciones sobre ciudadanos franceses, expertos consultados por “Le Monde” consideran imposible tener seguridad absoluta de que no se ha aportado ese tipo de información. Excelsior.com.mx