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Estados Unidos ya habla de una acción militar contra Corea del Norte
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Estados Unidos dio una nueva vuelta de tuerca a su cambio de estrategia con Corea del Norte al advertir que la opción militar contra Pyongyang está sobre la mesa. Así lo dijo el canciller de Donald Trump, el secretario de Estado Rex Tillerson, de gira por Asia, tras visitar la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas.

“Desde luego que no queremos (…) un conflicto militar”, dijo Tillerson a la prensa, antes de añadir sin embargo: “Si (los norcoreanos) elevan la amenaza de su programa de armas nucleares a un nivel que consideramos que requiere una acción, entonces esa opción está sobre la mesa”.

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Todas las opciones están sobre la mesa

Rex Tillerson, secretario de Estado de EE.UU.

Una pocas horas después, con un lenguaje un poco más chato, Trump salió a hablar del tema en Twitter.

“Corea del Norte se está portando muy mal. Ellos han estado ‘jugando’ con Estados Unidos durante años. ¡China ha hecho poco para ayudar!”, escribió.

Ayer durante una visita a Japón, Tillerson ya había avisado que los esfuerzos diplomáticos y de otro tipo para conducir a Norcorea a la desnuclearización han sido un fracaso”.

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En su visita a Corea del Sur, Tillerson subió la apuesta y dio por terminada la “paciencia estratégica” con Corea del Norte y le advirtió que no descarta una acción militar si continúa con sus ambiciones nucleares.

La política de paciencia estratégica se ha acabado” aseguró el secretario de Estado en conferencia de prensa con su homólogo surcoreano Yun Byung-Se. “Estamos estudiando nuevas medidas diplomáticas, de seguridad, económicas. Todas las opciones están sobre la mesa”, insistió sin dar más detalles.

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Se trata de un claro cambio respecto a la política llamada de “paciencia estratégica” que llevó a cabo Barack Obama.

Washington descartó dialogar con Corea del Norte hasta que no se comprometa de forma clara a desnuclearizarse, con la esperanza de que las tensiones internas en este aislado país puedan generar cambios.

El jefe de la diplomacia estadounidense, ex director ejecutivo de la empresa petrolera ExxonMobil, efectúa una gira por Asia, su primera experiencia diplomática en la gestión de crisis.

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Tillerson prevé reunirse con el presidente surcoreano interino, Hwang Kyo-ahn, al tiempo que Beijing exige a Washington que busque otra forma de gestionar el conflicto con Corea del Norte.

En este contexto, Tillerson visitará el sábado China, principal aliado diplomático y socio comercial de Pyongyang, para pedirle a su vez que acentúe su presión sobre Corea del Norte.

Estados Unidos ya habla de una acción militar contra Corea del Norte

Mapa con la gira asiática del secretario de Estado de EEUU Rex Tillerson. AFP

Corea del Norte aspira desde hace tiempo a convertirse en una potencia nuclear. Llevó a cabo su primer ensayo nuclear subterráneo en 2006, ignorando por completo la oposición internacional. Desde de entonces ha realizado otras cuatro pruebas, dos de ellas en 2016.

El Norte quiere poner a punto un misil intercontinental balístico (ICBM) capaz de alcanzar el continente americano. Aunque Trump prometió que ello no ocurriría, los expertos creen que China quizá sea el último país con influencia sobre el hermético régimen de Kim Jong-un.

“Sabemos que otros países pueden tomar medidas” para presionar a Corea del Norte, aseguró Tillerson, refiriéndose al “nivel máximo de acción posible en el marco de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”, que han condenado reiteradamente a Pyongyang.

El jueves, Tillerson prometió en Tokio -primera parada de su gira- que presionará China para que contenga a su aliado norcoreano. Afirmó también en la capital japonesa que 20 años de diplomacia y sanciones no tuvieron ningún efecto sobre Pyongyang, por lo que era necesario encontrar “un nuevo enfoque”.

Durante su campaña electoral, el presidente Donald Trump generó inquietud en la región al dar a entender que Japón y Corea del Sur debían hacer más por su propia defensa.

Pero desde su victoria, Trump se ha reunido en dos ocasiones con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y ha hecho hincapié en en el apoyo total de Washington.

Por su lado, el gobierno chino es reticente a cualquier acción que pueda desestabilizar el régimen de Kim Jong-Un.

Además, Beijing criticó públicamente la decisión de Estados Unidos de desplegar en Corea del Sur el escudo antimisiles THAAD (Terminal High-Altitude Area Defense).

Tanto Seúl como Washington aseguran que el despliegue tiene por única finalidad defenderse de cualquier amenaza de Corea del Norte.

Pero Beijing considera que el THAAD y su potente radar podrían reducir la eficacia de sus propios sistemas de misiles. China reaccionó airadamente, imponiendo una serie de medidas que Seúl interpretó como represalias económicas.

Fuente: AFP