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Gustavo Petro, el castrochavismo y la amenaza de una victoria electoral
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Las mismas banderas que hoy utiliza Petro para llegar a la presidencia, las utilizó Hugo Chávez para alcanzar el poder en Venezuela.

El candidato presidencial de izquierda de Colombia Gustavo Petro guardó silencio por mucho tiempo sobre lo que estaba ocurriendo políticamente en Venezuela. Esta linea evasiva del candidato fue expuesta por Jorge Ramos el mes pasado. En la entrevista se ve a Petro haciendo juegos de palabras para evadir las preguntas del periodista sobre si Chávez fue o no un dictador.

Finalmente, días atrás, Petro le manifestó al medio News Week que el Gobierno de Chávez no fue una dictadura y que respetaba a los medios de comunicación a diferencia de lo que viene haciendo el Gobierno de su sucesor, Nicolas Maduro.

Estos comentarios del exalcalde de Bogotá cumplen un fin, de acuerdo con algunos analistas consultados por el PanAm Post, el cometido principal es alejar la sombra “castrochavista” que lo persigue y que los hechos hacen difícil olvidar.

“Con el anuncio de Piedad Córdoba, afirmando que Petro es el candidato de las FARC, se materializa lo que algunos llamaban el ‘fantasma Castrochavista’ o socialismo del siglo XXI detrás de Petro”, señaló Marcia Villanueva.

El exalcalde de Bogotá y exguerrillero del M-19 calificó en el pasado a Hugo Chávez como “un hombre inmenso que logró disminuir la pobreza como ningún otro gobernante latinoaméricano”. Posteriormente, Petro intentó negar que en Venezuela hubiese escasez de alimentos con algunas fotografías de supermercados que resultaron ser un montaje.

“Si usted me pregunta si Hugo Chávez fue un dictador yo le digo que no. Si usted me pregunta si Maduro es hoy un dictador yo le digo que sí. No es lo mismo en este caso”, dijo Gustavo Petro la semana pasada a Newsweek.

Petro, además de haber militado dentro de las filas guerrilleras del Movimiento 19 de abril (M-19) se paseó con Chávez por Bogotá aún cuando este no había llegado al poder. Y precisamente cuando fungió como representante a la Cámara, se ufanaba de haber sido parte del equipo que asesoró a Chávez al momento de implementar la revolución bolivariana en Venezuela. En 2003 el exlíder guerrillero bautizó lo que se estaba gestando en Venezuela como ‘neopopulismo‘.

También defendía la tesis que hoy presenta como novedosa bajo el rotulo de ‘Política Económica para la Colombia Humana’, que apoya salir de lo que describe como un modelo económico dependiente de las industrias de petróleo y carbon, y sustituirlo por un modelo agroindustrial.

De acuerdo con la internacionalista Paula Santander, la distinción que hace Petro entre Chávez y Maduro es nebulosa, “estos dos personajes usurparon el poder legislativo del país, anulando cualquier otra figura, sometieron la justicia, el poder militar y policial a sus intereses y censuraron las libertades de expresión y prensa, a su conveniencia.”

Al mismo tiempo, aseguró que la arbitrariedad de Maduro, no le quita lo dictador a Chávez. “Chávez es tan dictador como lo es hoy Maduro, aunque este último quizá goce de menos simpatías”, indicó.

Y fue mas allá, “Gustavo Petro siempre ha burlado las leyes, lo hizo en la guerrilla del M-19, en la Alcaldía de Bogotá y recientemente en su campaña presidencial, ese es su estilo. Petro no está acostumbrado ni dispuesto a someterse a ningún tipo de limitación o norma y esa es la razón por la que justifica a Chávez. Entre pares se entiende.”

¿Qué tan real es la amenaza de una victoria de Petro?
A pesar de haberse mantenido primero en algunas encuestas de intención de voto en el país, a Petro no le quedaría fácil gobernar con un residuo de progresistas en el Congreso.

Según la periodista Paola Ochoa, Petro carece del apoyo para ejecutar las reformas significativas que ha prometido.

“No, a mí no me asustan con Gustavo Petro. Y no solo porque haya sido un buen congresista, sino porque carece de las fichas para hacer grandes reformas económicas o políticas.”

La periodista recordó que Petro no tiene ningún control sobre el Ejército colombiano, en comparación con lo ocurrido con Chávez en Venezuela, “que venía de las entrañas” de esa fuerza. “A Petro lo detestan los militares colombianos desde sus épocas de guerrillero. Y lo detestarían mucho más si llega a salir como presidente electo”, dijo.

Para Daniel Raisbeck, excandidato a la alcaldía de Bogotá, hay buenas noticias electorales, pues el apoyo de la izquierda en el país está dividida ante la candidatura de Petro.

“Si la izquierda ha tenido un techo de entre 2 millones y 2.6 millones de votos cuando hay un candidato único, Petro tendría dificultad para superar esta última cifra porque la izquierda entrará a las siguientes elecciones del todo fragmentada”.

Y agregó, “Es más, la izquierda está tan dividida que lanzó cuatro listas distintas al Congreso: la del Polo Democrático, la de la Alianza Verde, la de Petro y la de las FARC”.

En Colombia, para pasar a la segunda vuelta presidencial es necesario obtener al menos un numero de tres millones de votos, y en este punto el exvicepresidente German Vargas Lleras juega un papel importante. El voto de la derecha se podría dividir ya que este espectro político es representado por Ivan Duque y Vargas Lleras, pero a raíz de la baja representación de este último en las encuestas de intención de voto, se ha sugerido que renuncie a su candidatura y se una a Duque para así lograr una victoria en la primera vuelta.

Cabe destacar que, en las encuestas pasadas de intención de voto, Petro en una segunda vuelta solo sería derrotado por Fajardo –ahora el panorama es distinto, y ubica a Duque como el principal elector–.

El contraataque de Petro
A Petro se le califica de ser “castrochavista” aliado del bolivarianismo, y de ser promotor del socialismo del siglo XXI, de no calificar –a tiempo– el régimen de Maduro como una dictadura, sino en época electoral.

Como respuesta, el político de izquierda ha adoptado la misma estrategia y ha calificado a Uribe como el verdadero “castrochavista:” “Los gobernantes colombianos se acostumbraron a vivir del carbón y el petróleo. El político que más se parece a Maduro es Uribe”, ha señalado.

El discurso de Petro se ha instalado en la base de la sociedad colombiana, que muchos califican como un fenómeno social  y con un mensaje renovador de sustitución de la casta política tradicional y de un cambio generacional que ha seducido al voto joven del país.

De no llegar a conquistar la presidencia para este 2018, Petro quedaría muy bien posicionado para el próximo periodo electoral, siempre y cuando persistan los escenarios de corrupción y clientelismo en las instituciones colombianas. La misma bandera utilizada por Petro la alzó Chávez en Venezuela, que con un mensaje similar pudo llegar al poder en Venezuela por la vía democrática.

Felipe Fernández/Panampost