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Gustavo Petro: el exguerillero que se acerca a la presidencia de Colombia
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Por primera vez el país suramericano podría elegir a un presidente de izquierda este año. Colombia es la única nación, de las grandes economías de la región, que no ha tenido gobiernos de esta tendencia.

Gustavo Petro, exguerrillero del M-19 que pasó a la vía democrática hace casi tres décadas y recientemente alcalde de Bogotá, sigue entre el primero y el segundo lugar de las encuestas a tan sólo tres meses de las elecciones presidenciales. Entre otras cosas, propone aumentar los impuestos para los más ricos, brindar educación superior gratuita y cambiar el modelo económico por uno que dependa menos del petróleo y el carbón. Unas propuestas que hacen eco en los sectores pobres de este país, el más desigual de América, después de Haití.

Después de que la guerrilla de las FARC entregara sus armas el año pasado, la izquierda no violenta se ha hecho un espacio en la política colombiana. La seguridad y el conflicto han dejado de dominar la agenda electoral, y temas como la educación, el empleo, la salud y la corrupción preocupan más a los votantes.

 

Sin embargo, un posible triunfo de Petro podría significar cuatro años de parálisis política en medio de un Congreso dominado por la derecha, dispuesto a bloquear sus propuestas. Sin el apoyo del Legislativo, en donde casi no tiene aliados, no va a poder sacar adelante su programa de gobierno.

“La oposición política en Colombia no hace contrapeso, bloquea”, asegura Sandra Borda, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Sin una coalición en el Congreso, Petro no tendrá margen de maniobra para gobernar, dice.

“El voto joven se va a movilizar en las presidenciales”

Este 11 de marzo los colombianos elegirán un nuevo Congreso y, según la reciente encuesta, los partidos de derecha tienen preferencia en Senado y Cámara. Según Borda, es poco probable que el entusiasmo juvenil en las presidenciales a favor de Petro se traduzca de igual forma en los partidos de izquierda que lo apoyarían en el Congreso. “El voto joven se va a movilizar en las presidenciales y no en las legislativas. No se sienten identificados”, asegura.

Con el Ejecutivo y el Legislativo en conflicto, la nación suramericana quedaría a la deriva justo cuando enfrenta un hueco fiscal que le exige medidas urgentes, atraviesa la implementación de los acuerdos de paz con la guerrilla de las FARC y enfrenta una ola migratoria venezolana sin precedentes.

Petro, hombro a hombro con Duque

Sin embargo, Mónica Pachón, decana de la Facultad de Ciencia Politica, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, cree que Petro tendría posibilidades de gobernar en los acuerdos post-electorales y una vez se definan las fuerzas políticas. No todo está dicho, señala. No obstante, Petro deberá suavizar su postura radical para lograr convencer. De lo contrario, irse sólo y contra el Congreso, hará que le impugnen todas sus decisiones.

Las recientes encuestas ubican a Gustavo Petro hombro a hombro con el candidato de derecha, Iván Duque, aliado del expresidente Álvaro Uribe y fuerte detractor de los acuerdos de paz con las FARC. Pachón cree que Duque tendrá más posibilidades de gobernar por tener una línea política conocida en el Congreso. Su partido, Centro Democrático, según un reciente sondeo, será el más votado el próximo domingo.

La primera vuelta presidencial será el 27 de mayo y probablemente haya una segunda el 17 de junio. El nuevo mandatario se posesionará en agosto.

Alexandra Correa (VT)DW