Internacional
Hacia una América latina de más compleja gobernabilidad
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(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. América latina vive en pleno momento de transición económica y también política en la que la estabilidad institucional y la gobernabilidad van a ser unos bienes escasos. Guatemala en 2015 y Venezuela y Brasil en 2016-17 son solo tres ejemplos de lo que puede estar por venir a corto y medio plazo.

Tras la Media Década Perdida (1997-2002), que se llevó por delante a numerosos presidentes (por poner otros tres ejemplos: a Fernando de la Rúa en Argentina, a Gonzalo Sánchez de Lozada en Bolivia o a Jamil Mahuad en Ecuador), la Década Dorada (2003-2013) estuvo caracterizada por la estabilidad de los mandatos presidenciales y el reeleccionismo.

Sin embargo, Venezuela y Brasil, que pueden ver defenestrados a sus respectivos jefes de Estado en este 2016 o a comienzos de 2017, parecen estar anticipando un periodo de presidentes débiles que enfrentan alta desafacción y malestar social; Jefes de Estado sin mayoría en los legislativos y poca popularidad. Incluso algunos de ellos corren el riesgo de ser destituidos, pueden acabar dimitiendo o inmersos en un juicio político.

El futuro de la región puede ver más casos, o situaciones similares, a las que en estos momentos viven venezolanos y brasileños.

La Argentina de Macri

macri rueda prensa argentinaMauricio Macri está viviendo una engañosa luna de miel. No cuenta con mayoría en la Cámara ni en el Senado perolas divisiones y peleas en el peronismo le ayudan a sacar adelante iniciativas tan importantes como el pago a los fondos buitre.

Cuando el peronismo se recomponga y cuando atisbe la cercanía de las elecciones, es muy posible que la unidad rota en el justicialismo se reconstruya, al menos en parte.

Entonces todo será más difícil para Macri a quien los opositores verán más como un rival a derrotar en las presidenciales de 2019 que alguien con quien colaborar.

En este sentido, Julio Burdman en Infolatam apunta que “la coalición de partidos que encabeza solo tiene 35% de los diputados y 23% de los senadores, por lo que depende de la cooperación con la oposición, dominada por el peronismo, para aprobar leyes y gobernar. En estos primeros meses, el oficialismo logró buenos entendimientos con el peronismo, y pudo aprobar con comodidad la ley para acordar con los acreedores. Y hay indicios de que el peronismo seguirá cooperando con la gobernabilidad. Pero la situación podría cambiar si la insatisfacción con los ajustes económicos crece, y la popularidad del presidente cae: en ese caso, la oposición que hoy está cooperando con el Presidente, comenzará a tomar distancia de él. Y su capacidad de implementar políticas será la gran cuestión”.

De hecho, la Cámara ya le ha marcado los límites al presidente al aprobar una Ley de Despidos que el Jefe de Estado argentino ha dicho que va a vetar.  “Si avanza el proyecto que establece la doble indemnización, el Gobierno tiene las herramientas para impedir la aplicación de la ley antidespidos”, ha adelantado Macri.

La pugna institucional entre el legislativo y el ejecutuvo estaría entonces servida como ha recordado el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, quien ha afirmado que si el presidente Mauricio Macri veta una eventual ley antidespidos estaría “desconociendo” a los sindicatos y al Congreso.

Un Perú en manos del fujimorismo

Keiko Fujimori no solo fue la más votada en la primera vuelta de las presidenciales peruanas sino que conquistó la mayoría absoluta en el Congreso. Esta situación provoca que, en caso de ganar el balotaje, tendría en su mano todo el poder y podría ejercer un rodillo.

En caso de perder, y que Pedro Pablo Kuczynski llegue a la presidencia, PPK tendría un margen de acción menor y estará condenado, sí o sí, a entenderse con el mayoritario fujimorismo.

Esos acuerdos no son imposibles ni mucho menos y en realidad son bastante factibles por la cercanía ideológica entre el fujimorismo y PPK, lo que no quita para que abundaran las fricciones entre ambos

“Evidentemente, la fuerza dominante en el Congreso va a ser Fuerza Popular. Eso plantea algunos retos para quien sea el próximo gobierno”, ha reconocido el propio PPK.

La actual estrategia de Kuczynski de no atacar en demasía a Keiko es vista por muchos como una forma de tender puentes para la futura cohabitación entre un posible gobierno PPK y un legislativo fujimorista.

Las dificultades del futuro presidente colombiano

santos mayo 2016Juan Manuel Santos llegó a tener el 80% de la cámara a su favor. Eso, sea quien sea su sucesor, es casi imposible que se repita. Si fuera Germán Vargas Lleras porque su figura es muy resistida por el Partido Liberal y otros sectores del santismo.

Si fuera otra figura porque tendría en contra a Cambio Radical (al vargasllerismo) que ha construido una amplia coalición de caudillos locales.

Además del posconflicto con las FARC, la negociación con el ELN y la emergencia de las Bacrim, el próximo Jefe de Estado colombiano deberá a partir de 2018 hacer equilibrios para lograr formar una sólida base de apoyo en un legislativo más fragmentado y con un sólido bloque opositor que giraría en torno al uribismo.

Como recuerda la revista Semana “los rifirrafes han subido en decibeles y van a seguir creciendo en la medida en que empiezan a soplar los vientos de la campaña hacia las elecciones de 2018. En la que, muy seguramente, los partidos de la Unidad Nacional –Liberal, Cambio Radical y La U- no tendrán un candidato de coalición. Cada uno irá por su lado”.

Las expectativas de Jimmy Morales en Guatemala

El nuevo presidente guatemalteco, Jimmy Morales, levantó muchas expectativas de cambio y regeneración. “El rumbo de este gobierno es el combate a la corrupción”, ha proclamado en numerosas ocasiones el propio presidente.

Sin embargo, tiene que lidiar con un Congreso muy dividido con el que debe negociar y desgastarse cada vez que aspira a impulsar una iniciativa.

Ya en varias ocasiones la cámara le ha echado hacia atrás sus proyectos y su propia bancada carece de unidad y cohesión.

En definitiva que si gobernar nunca es fácil menos lo es cuando se hace en tiempos de malestar social, dificultades económicas y liderazgos débiles. Y hacia ese escenario parece dirigirse la región.

Además, lo ocurrido en Brasil incita a plantearse algunas cuestiones en torno a esta época de presidentes débiles, como hace el exmandatario chileno Ricardo Lagos en el diario Clarín: “El meollo del caso brasileño está en el uso de una mayoría parlamentaria opositora para atacar el sistema presidencial. Se llega al impeachment usando una excusa. Pero, ¿cada vez que se constituyan mayorías opositoras éstas podrán actuar con cualquier pretexto para destituir a un presidente, en vez de buscar soluciones políticas a la crisis?”.