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Lenín se le atragantó a Correa, y Rusia contrata al expresidente de Ecuador
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Correa ha regresado a Bélgica y ha fichado por RT (Russia Today) para presentar un programa de reportajes.

El referéndum del 4 de febrero fue negativo para Rafael Correa. Un objetivo del presidente Lenín Moreno al convocarlo fue cerrarle el paso a su otrora mentor, con quien está enfrentado. Moreno también quería relegitimar su gestión, afectada por la división del oficialismo, a tal punto que algunos analistas dicen que el lunes 5 comenzó una nueva administración.

Conocido el resultado, especialmente de las preguntas 1 y 2 (que inhabilita a los condenados por corrupción y limita la reelección a una vez), comenzaron las especulaciones sobre el futuro de Correa, empezando por el final definitivo de su carrera pública. Como en política nunca es nunca y es imposible predecir el porvenir, aunque alguno se empeñe en decir que no es no, poco más se puede añadir al respecto.

De momento, Ecuador se ha librado de las exóticas camisas pretendidamente tradicionales y con cierta carga identitaria que lucía el expresidente. Más allá de lo anecdótico, su futuro político dependerá de su capacidad de convertir 36% de votos del No de la segunda pregunta en una potente fuerza política que sea una real alternativa de poder.

Al anunciarse el contenido del referéndum, el movimiento oficialista Alianza País (Patria altiva i soberana) se fracturó. Tras el frustrado intento de controlar el partido, el correísmo lo abandonó y fundó uno propio, Revolución Ciudadana, que cuenta con 28 de los 74 diputados del oficialismo en la Asamblea Nacional. Pero, ¿cómo se articula un partido vertical y caudillista en una potente herramienta para ganar elecciones, especialmente cuando escaseen los recursos públicos debido a la lejanía del poder? El problema aumenta si se pretende teledirigir al partido desde Bruselas. Entonces se verá la fidelidad de cuadros y bases.

Será importante ver cómo gestione Moreno dos grandes temas de la agenda que pueden afectar la imagen pública de Correa: la corrupción y un agujero de 60.000 millones de dólares en las finanzas
Correa lo tenía todo estudiado para escenificar un regreso triunfal en 2021. Su ego le impedía afrontar una segunda vuelta en unas elecciones más competidas que de costumbre. Por eso propuso a Moreno como candidato, aunque legalmente estuviera en condiciones de presentarse tras modificar la Constitución a su conveniencia. Si bien su narcisismo sufrió con el referéndum, intentó mostrarse entero ante la opinión pública, insistiendo en que 36% de la segunda pregunta le pertenece íntegramente y es el punto de partida de su regreso triunfal. Sin embargo, algunos indicadores apuntan a que sus bases están más cerca del populismo que del centro- izquierda.

Su futuro político no depende sólo de su iniciativa y liderazgo. Será importante ver cómo gestione Moreno dos grandes temas de la agenda que pueden afectar la imagen pública de Correa: la corrupción ligada a Odebrecht y al anterior Gobierno, y el agujero de más de 60.000 millones de dólares relacionado con manejos financieros como el endeudamiento con China a cambio de petróleo.

De momento Correa ha regresado a Bélgica y ha fichado por RT (Russia Today) para presentar un programa de reportajes. Después de satanizar a sus poco patriotas conciudadanos ha optado por vincularse al camarada Putin, en el entendimiento de que más vale mantener su imagen en la pequeña pantalla que ser condenado al ostracismo.

Carlos Malamud/Hola Iberoramérica