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Lula espera que sirva último recurso legal para salvarse de la cárcel
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El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva podría entrar en prisión en las próximas semanas debido a una condena a más de 12 años de cárcel por corrupción.

Aunque el proceso enmarcado en el caso “Lava Jato” (“Lavado de autos”) está por llegar a su fin, Lula da Silva todavía tiene pequeñas opciones de evitar ir a la cárcel. La Corte Suprema (STF) aplazó el jueves hasta el 4 de abril un fallo sobre un recurso extraordinario de su defensa (“habeas corpus preventivo”) para evitar un arresto, informó DPA.

El caso contra Lula es muy complejo, en parte porque un juicio por corrupción de esta magnitud contra un expresidente es terreno desconocido en la jurisprudencia brasileña. Este es un resume de la situación del juicio contra Lula y los posibles escenarios futuros.

La condena

Lula fue condenado en julio de 2017 en primera instancia a una pena de nueve años y medio de cárcel por corrupciónen en el caso conocido como el del “tríplex de Guarujá”. El juez Sérgio Moro, de un tribunal de Curitiba en el sur de Brasil, declaró al expresidente culpable de haber aceptado que la constructora OAS le renovara un apartamento de tres pisos en Guarujá, en el litoral de Sao Paulo, a cambio de favorecer a la empresa en sus tratos con el gigante petrolero estatal Petrobras.

Un tribunal de segunda instancia de Porto Alegre, el TRF4, rechazó a en enero de 2018 la apelación de la defensa por ese caso y aumentó la pena a 12 años y un mes de prisión. En la sentencia, el TRF4 abrió además la puerta a que Lula pueda ser encarcelado una vez que la condena sea definitiva en segunda instancia. Lula puede hasta ahora seguir agotando los recursos legales contra su condena en libertad.

“Habeas corpus preventivo” y otros recursos

Entre los recursos que le quedan a la defensa del expresidente están reclamos formales contra la sentencia en segunda instancia, sobre todo por posibles errores formales. La revisión de esas apelaciones están a cargo del propio TRF4.

Aparte, la defensa de Lula presentó un recurso extraordinario de habeas corpus para evitar que el exjefe de Estado sea encarcelado hasta que haya una sentencia definitiva, es decir, hasta que el caso sea tratado ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ), el máximo tribunal del país para asuntos no constitucionales, y eventualmente por el Supremo Tribunal Federal (STF), la instancia final de la Justicia brasileña.

Como hasta ahora no hay una orden de arresto contra Lula, ese recurso presentado por su defensa fue calificado como un “habeas corpus preventivo”. El STJ rechazó ese recurso a comienzos de marzo. El STF decidirá sobre ese recurso el 4 de abril.

Fin del caso en segunda instancia

El TRF4 debe juzgar los últimos recursos de la defensa de Lula en segunda instancia el lunes 26 de marzo. Se espera que el tribunal, que falló con contundencia contra Lula a finales de enero, rechace las apelaciones a esa sentencia. Si el STF rechaza el “habeas corpus preventivo” el 4 de abril, la Justicia puede ordenar en ese momento ya la ejecución de la pena de prisión, dado el caso ya estará cerrado en segunda instancia.

Últimos recursos ante el STJ y el STF

La defensa de Lula tiene la posibilidad de volver a presentar un recurso de “habeas corpus” para evitar el encarcelamiento en último minuto, cuando ya haya una orden de arresto, o para sacar al expresidente de la cárcel.

Al mismo tiempo, los abogados tienen la posibilidad de seguir apelando contra la condena por corrupción ante el propio STJ e intentar llevar el caso en última instancia hasta el STF. En caso de que el segundo “habeas corpus” fracase, esas apelaciones se llevarían a cabo con el expresidente ya preso.

Candidatura presidencial

El caso de la posible candidatura presidencial de Lula debe ser juzgado aparte por un tribunal electoral. Lula, jefe de Estado durante dos mandatos consecutivos entre 2003 y 2010, aspira a ser electo otra vez presidente en las elecciones del 7 de octubre de este año. El político del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) es popular por el éxito de sus gestiones y es actualmente favorito con hasta el 36 por ciento de los apoyos en las encuestas.

La llamada ley de “Ficha Limpa” (“Expediente Limpio”), promulgada por el propio Lula, impide formalmente al expresidente ser candidato debido a su condena. El tribunal electoral, sin embargo, debe emitir un fallo formal si el PT intenta escribir oficialmente la candidatura de Lula en agosto.

Más juicios contra Lula

Más allá del caso actual, Lula debe responder todavía en seis procesos más vinculados con la megacausa “Lava Jato”, destapada a partir de 2014 y considerada como la mayor investigación de corrupción en la historia brasileña. Decenas de políticos y empresarios están acusados de participar en una red corrupta en torno a Petrobras. Lula está acusado de lavado de activos, corrupción pasiva y obstrucción a la Justicia, entre otros cargos.

El Universal