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Maniobras en Corea del Sur: entre rutina y provocación
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Este lunes comenzaron las maniobras conjuntas de EE.UU. y Corea del Sur en medio de una situación tensa. Corea del Norte las califica de preparación para una invasión.

Este lunes (21.08.2017), Corea del Sur y EE.UU. comenzaron sus maniobras militares conjuntas. No hay mucho que ver para las cámaras de televisión ya que la maniobra llamada “Ulchi Freedom Guardian” consiste principalmente en simulaciones computarizadas en un búnker al sur de Seúl. Pero los escenarios que se entrenan ahí son explosivos, según reporta el diario surcoreano “Joongang IIbo”: una de las operaciones consiste en un ataque preventivo contra Corea del Norte.

 

Como era de esperar, Corea del Norte respondió de manera indignada en la edición dominical del periódico conumista “Rodong Sinmun”. Según la publicación, los ejercicios militares son el siguiente paso hacia una guerra nuclear y añaden más leña al fuego: “Nadie puede garantizar que esto no se transforme en una guerra real”. Para el régimen de Kim, los ejercicios de defensa “son una preparación para una invasión de Corea del Norte”.

Mal tiempo para estas maniobras

Los ejercicios militares fueron anunciados hace mucho tiempo y siempre transcurren a finales de agosto. Por un lado, se podrían calificar como pura rutina. Pero, debido a la actual situación tensa, adquieren un carácter especial. En julio, Corea del Norte lanzó por primera vez exitosamente un misil intercontinental, poco después el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó abiertamente con un ataque preventivo. La escalada culminó con un plan de ataque de las fuerzas armadas de Corea del Norte contra la isla del Pacífico Guam. Kim Jong-un desistió de su plan argumentando que quiere seguir observando el comportamiento de EE.UU.

El jefe del ejército estadounidense, Joseph Dunford (Izq), defiende la importancia de las maniobras para la alianza defensiva entre EE.UU. y Corea del Sur.

Para el experto militar estadounidense Daniel Pinkston, de la Universidad de Troy en Seúl, no hay necesidad de preocuparse. Según él, cuanto mejor preparadas estén las tropas de Corea del Sur y Estados Unidos, menos probabilidad habrá de que Corea del Norte aproveche un punto débil de los aliados. Además, los ejercicios no son sólo una manifestación de fuerza militar, sostiene Pinkston: “La mayor parte de las fuerzas estadounidenses sólo está estacionada en Corea del Sur por un año”. Según el experto, se necesitan ejercicios regulares para ensayar los procedimientos y procesos de comunicación.

Críticas a las maniobras

Las llamadas a cesar las maniobras militares son cada vez más fuertes. China propone que Corea del Norte congele su programa nuclear a cambio de un cese de las maniobras. Y en EE.UU. por primera vez un político de alto rango se expresó a favor de la reducción de los ejercicios militares. Según Edward Markey, senador demócrata por Massachusetts, Trump provocó con su retórica agresiva la amenaza de Kim contra Guam.

“Cuando los supuestamente buenos hacen ejercicios contra una invasión de Corea del Norte no se trata de una

La propaganda de Corea del Norte se aprovecha de las maniobras militares del Sur.

provocación. Pero cuando Corea del Norte reacciona con pruebas de misiles o ataques verbales se habla de una amenaza global”, critica la documentalista germano-coreana Cho Sung-hyun. “Así es como se divide el mundo en buenos y malos”.

De hecho, el recuerdo de la sangrienta Guerra de Corea sigue estando muy presente en Corea del Norte. La propaganda oficial se basa en un trágica verdad: según Curis LeMay, exjefe del Mando Aéreo Estratégico estadounidense, el 20 por ciento de la población total de Corea del Norte murió en los bombardeos entre 1950 y 1953.

Autor: Fabian Kretschmer (GG/VT)DW