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Michelle Bachelet promulga la ley que despenaliza el aborto en Chile
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A partir de ahora, y después de 25 años, la nueva ley permite la interrupción voluntaria del embarazo cuando en los casos de riesgo para la vida de la madre, inviabilidad del feto o violación.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, puso este jueves (14.09.2017) fin a 25 años de prohibiciones al promulgar la ley para despenalizar el aborto voluntario bajo tres causas, una norma que ha sido fuertemente resistida por la Iglesia católica y sectores ultraconservadores del país. “Un día largamente esperado por las mujeres en Chile. Hoy, por fin firmamos la ley que consagra el derecho que tiene toda mujer a decidir sobre su cuerpo y su embarazo en tres casos sumamente precisos y humanamente difíciles”, dijo emocionada la mandataria en una ceremonia en La Moneda, sede de Gobierno.

“De ahora en más será su voluntad, no la voluntad ajena, la que determine si ella seguirá o no con su embarazo”, agregó Bachelet sobre la norma, una de las iniciativas emblemáticas y promesa de campaña de su segundo mandato que concluye el 11 de marzo de 2018. Las mujeres “han debido someterse a las determinaciones forzosas del Estado, o actuar en la clandestinidad”, subrayó la jefa de Estado ante unos 1.500 invitados, principalmente mujeres, en el Patio de Los Naranjos del palacio.

El proyecto de ley se discutió durante dos años y medio en el Congreso y finalmente fue el Tribunal Constitucional el que dio luz verde al rechazar dos requerimientos presentados por parlamentarios conservadores. Bachelet subrayó hoy que la ley no obliga a ninguna mujer a someterse a un aborto, y recalcó que las tres circunstancias en las que se permitirá ese procedimiento son “humanamente difíciles”.

“El Estado asume un rol que es irrenunciable. Garantizar derechos y alternativas para tomar las decisiones libremente. Estamos poniéndonos a tono con las legislaciones del mundo que nos han hecho ver que la penalización a todo evento representaba un incumplimiento en materia de derechos humanos”, dijo la jefa de Estado, de profesión médico pediatra.

“Asesina”, le gritó un grupo de personas apostadas en las afueras del recinto, mientras en el interior, durante el culto, pastores de las diferentes Iglesias evangélicas criticaron el proyecto. Cifras del Ministerio de Salud de 2015, citadas por Amnistía Internacional, señalan que en el país se realizan más de 33.000 abortos por año, aunque esa cantidad puede ser más alta, según otros estudios. Hasta ahora, y desde hace más de 25 años, el aborto en cualquier circunstancia era castigado con penas de cárcel.

LGC (dpa/EFE)DW