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Ministro egipcio desea ver 10.000 islamistas muertos por cada militar caído
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El ministro de Justicia egipcio, Ahmed al Zend, declaró anoche en un programa de televisión que le gustaría ver muertos a 10.000 miembros del grupo islamista Hermanos Musulmanes, ilegalizado tras el golpe de Estado de julio de 2013, por cada militar egipcio caído en el país.

“No se extinguirá el fuego en mi corazón hasta que mueran, por cada mártir (policía o militar muerto), 10.000 de los Hermanos Musulmanes, de los que colaboran con ellos y de los que los quieren”, dijo el magistrado en el canal egipcio Sada al Balad.

Al Zend, nombrado el pasado mes de mayo ministro de Justicia, añadió que las Fuerzas Armadas se “están vengando” en nombre del pueblo egipcio, pero “no es suficiente matar a 400.000 de estos terroristas por todos los mártires” fallecidos, agregó.

El titular subrayó que los uniformados mueren para que los egipcios “florezcan en la vida” y añadió que esos caídos son “los militares que algunos critican mientras están en sus camas sin saber el valor” de su sacrificio.

No es la primera vez que Al Zend expresa opiniones polémicas y apuesta por la línea dura respecto a los Hermanos Musulmanes, que en los pasados dos años y medio han sido reprimidos y perseguidos por las autoridades, que los han incluido en la lista de grupos terroristas.

Durante el mandato del derrocado presidente Mohamed Mursi, cuando era presidente del Club de Jueces, se opuso tenazmente al Anuncio Constitucional emitido por éste en 2012 para blindar sus decisiones ante la justicia y rechazó que los magistrados supervisaran el referéndum sobre la nueva Constitución elaborada por los islamistas.

Anteriormente, en la época del expresidente Hosni Mubarak, se caracterizó por su respaldo al dictador y su oposición a los jueces reformistas que abogaban por la independencia de la judicatura, muchos de ellos partidarios de la Hermandad.

Esta misma semana, otro polémico juez egipcio ha protagonizado un conflicto con el Movimiento 6 de Abril, germen de la revolución que acabó con la presidencia de Mubarak en 2011 y cuyas actividades han sido ilegalizadas en Egipto.

El juez Nagui Shehata, que actualmente está juzgando a varios miembros del grupo opositor, calificó al movimiento como “6 del diablo” en una entrevista con el diario local Al Watan.

Shehata es conocido como “el juez de las ejecuciones”, después de haber condenado a muerte a cientos de supuestos seguidores de los Hermanos Musulmanes en los meses posteriores al derrocamiento militar de Mursi.

Numerosas ONG nacionales e internacionales han criticado la falta de imparcialidad de la justicia egipcia, un extremo que han rechazado contundentemente las autoridades. EFE