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Pese a su propia crisis, griegos se vuelcan en ayudar a refugiados
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Muchos griegos, pese a sufrir las consecuencias de la crisis económica y la incertidumbre de lo que pueda suceder en su país, se solidarizan con los miles de refugiados e inmigrantes que llegan a las costas del mar Egeo huyendo de las guerras y el hambre.

Se trata de voluntarios que se unen a la plataforma Avaaz para llevar sacos de dormir y kits sanitarios a cientos de personas que llegan diariamente a las costas helenas.

Envían así un mensaje a Europa de que hay que encontrar una solución política al problema.

La expedición comienza en Níkea, a 8 kilómetros del centro de Atenas, donde unos cuarenta voluntarios se encuentran frente a un camión vacío y cajas amontonadas llenas de cepillos y pasta de dientes, toallitas sanitarias, pañales y leche artificial para bebés, además de sacos de dormir y chubasqueros.

Su primera tarea es seleccionar los elementos, hacer paquetes individuales y cargar el camión con los 3.000 paquetes sanitarios y 2.000 sacos de dormir.

Luego, el vehículo se dirige al puerto de Atenas, desde donde hoy sale un barco hacia las islas de Kos y Leros, en el mar Egeo, para repartir los kits de ayuda entre los refugiados.

Solo este año, Grecia ha recibido a más de 46.150 indocumentados de los 100.000 que han cruzado el Mediterráneo para alcanzar las costas de Europa, según informó recientemente la Organización Mundial de las Migraciones (OIM).

“Hay gente que está sufriendo tanto que, incluso en Grecia, donde estamos viviendo una crisis social, no podemos ni imaginarlo. Y esta gente, los refugiados, no tienen elección”, asegura en declaraciones a Efe Alikí, una de las más de cincuenta voluntarias griegas que participan en la campaña.

Alikí argumenta que ni siquiera se planteó por qué quería participar en esta acción, solo sentía que debía hacerlo.

“Mi familia, mis tatarabuelos, todos eran de Asia Menor, lo que significa que nosotros fuimos refugiados y estuvimos allí donde están ellos ahora, y de eso hace solo un siglo, si quiero poder ser llamada humano, tengo un deber”, afirma emocionada.

También el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denunció que el número de personas que llegan a Grecia, la gran mayoría de ellos refugiados, se ha multiplicado por seis en los primeros cinco meses del año con respecto a 2014.

Uno de los organizadores de la campaña de Avaaz, el británico Sam Barret, destaca la actitud de los voluntarios griegos, que a pesar de sus propias dificultades económicas, “se sobreponen para ayudar a millones de personas que llegan a las islas sin nada y con necesidades acuciantes”.

“Los políticos deben seguir el liderazgo de la gente”, enfatiza.

Por su parte, y con motivo del Día del Refugiado que se celebra hoy, la ministra adjunta de Inmigración griega, Tasia Jristodulopulu, pidió al pueblo griego que continúe demostrando su solidaridad, y recordó que es una experiencia compartida por muchos en este país.

El Gobierno griego ya ha anunciado un plan de emergencia que contempla el traslado de los recién llegados desde las islas a todo el país, ya que no disponen de las infraestructuras necesarias y con frecuencia se producen situaciones de hacinamiento.

La acción de Avaaz, financiada enteramente por donaciones individuales de miembros y voluntarios, forma parte de un campaña de mayor envergadura llamada ‘Citizens for Sanctuary’ (Ciudadanos por Santuario), con una duración mínima de tres semanas y que no se limita a Grecia.

En Italia y Malta, los voluntarios participarán en los programas para refugiados iniciados por algunas organizaciones y colaborarán con ellas impulsando clases de idiomas y preparando actividades para los más pequeños.

En Alemania y Francia, las familias que se hayan adherido compartirán sus casas con los refugiados y en el Reino Unido se apoyarán las iniciativas de reubicación para sirios.

“No pretendemos que esta ayuda solucione el problema, sabemos que solo los políticos pueden solucionarlo, pero deben seguir la iniciativa de miles de ciudadanos en toda Europa que están diciendo basta”, concluye Barret.

Fuente: EFE