Internacional
La izquierda de López Obrador, en el punto de mira en México
Internacional

Pablo Ferri / El País.

En apenas dos semanas, Morena se ha colocado en el centro de una tormenta política en México, especialmente peligrosa para dos de sus figuras más relevantes. Primero para su líder y fundador, Andrés Manuel López Obrador, principal figura de la izquierda de cara a las elecciones presidenciales de 2018. Luego para Ricardo Monreal, jefe político de la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, uno de los distritos más importantes de la capital.

Este miércoles, The Wall Street Journal cuestionaba la declaración patrimonial de López Obrador. El líder de Morena divulgó a mediados de agosto el documento, en el que indicaba que no contaba con propiedades. Políticos, periodistas y activistas le criticaron entonces, con el argumento de que no es creíble que no posea al menos una casa.

Con base al registro de la propiedad de la Ciudad de México, el diario estadounidense ha defendido en su nota que López Obrador posee dos departamentos. Su portavoz, César Yáñez, ha contestado que las dos casas son para los hijos del dirigente y que sus nombres no aparecen todavía en el registro por una cuestión técnica.

Aunque en México los políticos no están obligados a divulgar el saldo de sus cuentas bancarias, las propiedades de que son titulares o sus amistades en el mundo empresarial, López Obrador se presenta siempre como un líder honrado, ajeno a la corrupción de la clase dirigente. Este episodio podría hacerle daño justo por eso, aunque pocos, ni siquiera sus rivales políticos, le han criticado de momento. Un viejo aliado, Miguel Barbosa, incluso le ha restado importancia. Jefe en el Senado del PRD, el partido que vio crecer a López Obrador, Barbosa ha dicho que “del lado de la deshonestidad no le van a agarrar”.

Mientras tanto, Ricardo Monreal sortea como puede las acusaciones de corrupción dirigidas al que hasta hace unos días era uno de sus colaboradores más cercanos, Pedro Pablo De Antuñano. El 15 de septiembre, la policía de la Ciudad de México detuvo a De Antuñano en un puesto de control. En la revisión, los agentes encontraron 31,000 dólares en efectivo en una caja de zapatos. Como fue incapaz de acreditar el origen del dinero, se lo llevaron a la fiscalía, que ahora le investiga por un presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, castigado con entre cinco y quince años de prisión.

Monreal, baza de Morena para el Gobierno de la capital en 2018, ha defendido al que fuera su director jurídico. El delegado de la Cuauhtémoc ha argumentado que De Antuñano estaba en su día libre y nada tiene que ver lo que hacía con la delegación.

Parece sin embargo que las denuncias se llaman entre sí. Días más tarde del episodio con la caja de zapatos, De Antuñano fue señalado de nuevo por cobrar comisiones a bares y restaurantes y facilitarles así los trámites ante la administración. También por entonces, trascendía una foto en los medios de una fiesta, que el dueño de un bar le había preparado al funcionario. Monreal aparecía en la imagen.

El delegado ha declarado que se trata de una guerra en su contra y que está tranquilo. López Obrador ha dicho lo mismo.