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Tortura y superpoblación siguen en cárcel más violenta de Brasil, dice ONG
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Los episodios de tortura y la superpoblación carcelaria continúan en el complejo de Pedrinhas, una de las prisiones más violentas de Brasil, según la ONG Conectas, que denunció la violación de derechos humanos y el incumplimiento de las recomendaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

En un informe publicado hoy, diversas organizaciones sociales, entre ellas Conectas, relatan que los presos del Complejo Penitenciario de Pedrinhas, situado en el estado de Maranhao (noreste), son sometidos a tortura, reciben comida caducada y conviven en celdas abarrotadas con medidas de higiene precarias.

Pedrinhas fue protagonista de una crisis carcelaria entre 2013 y 2014, periodo en el que fueron asesinados más de 60 presos, algunos de ellos decapitados por otros internos.

Estos incidentes alzaron la voz de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que instó a Brasil a adoptar medidas para evitar nuevas muertes y reducir la superpoblación carcelaria.

Sin embargo, dos años después de la crisis, Conectas denuncia “continuas violaciones de derechos humanos” en todas las unidades visitadas, con relatos de tortura, malos tratos y violencia psicológica.

De acuerdo con la ONG Justiça Globla, otra de las entidades que ha visitado el centro, los métodos de tortura utilizados actualmente en el complejo penitenciario no dejan marcas, como ocurría anteriormente.

“Los huesos rotos y las marcas de palizas fueron substituidas por el uso de gases de pimienta y las bombas de gas lacrimógeno disparadas dentro de las celdas”, resaltó.

En su documento, las organizaciones sociales recomiendan al Estado brasileño adecuar las instalaciones, investigar las rebeliones, la corrupción y las fugas y aumentar el número de agentes penitenciarios.

También piden el cumplimiento de las normas de regulación del uso de la fuerza y de las armas de los agentes de seguridad, así como la instalación de un comité para la prevención y el combate a la tortura.

El informe mundial de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) denunció este año también las “condiciones inhumanas” y la “tortura y malos tratos” a los que son sometidos los presos en Brasil, así como los “problemas de grave hacinamiento y violencia” que imperan en las cárceles del país. EFE