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Turull evita hablar de independencia y llama a restituir la autonomía
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El candidato a la investidura ofrece “mano tendida al jefe del Estado y al presidente del Gobierno”

A unas horas de su comparecencia ante el Tribunal Supremo, el candidato a la presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, ha evitado en su discurso de investidura cualquier alusión a la independencia y ha abogado por restituir la autonomía, intervenida ahora por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Turull ha realizado un discurso gris, cansino, de casi una hora de duración, en el que apenas ha levantado la vista del papel que llevaba escrito.

La bancada independentista de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana, los dos grupos que le votarán esta tarde, solo ha interrumpido su discurso cuando estaba a punto de acabar y se ha referido Muriel Casals, la que fue presidenta de Òmnium Cultural y diputada de Junts pel Sí en la pasada legislatura.

Turull ha lanzado también un mensaje de pacto en la parte última de su discurso cuando ha ofrecido diálogo con la conocida expresión de “mano tendida”. “Por nosotros no quedará, por mínima que sea la respuesta del jefe del Estado y del presidente del Gobierno”, ha dicho Turull, que no ha pronunciado en ningún momento palabras como república, independencia, autodeterminación, ni expresiones como legitimidad democrática, proceso constituyente o derecho a decidir tan propias de los meses anteriores.

“Es urgente que se acepte el mandato derivado de las elecciones del 21 de diciembre y se restituyan las instituciones después de la represión del Estado”, ha dicho Turull, y ha enumerado a continuación a los profesionales que han sufrido esta actuación.

El candidato ha iniciado su intervención en un tono épico, consciente de los riesgos que corre mañana por la decisión que pueda adoptar el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. “Prefiero asumir el riesgo actual que evitar mi responsabilidad”, ha dicho Turull, quien ha proclamado: “nos encontramos ante una hora grave, solemne y esperanzadora de la historia de Cataluña”. Ha recordado a los líderes independentistas encarcelados, a los que están huidos en Bruselas o en libertad bajo fianza, entre los que se encuentra, y ha asegurado que Puigdemont prefirió “poner por delante el interés del país al suyo personal”.

“Quien no lava platos, no los rompe”, ha insistido Turull, antes de lanzar un mensaje en aranés y otro en castellano. “No vamos contra nada ni contra nadie, solo practicamos un ejercicio de plena libertad porque tenemos sed de justicia y libertad”. Después ha asegurado: “Sabemos distinguir el pueblo español de sus gobernantes” y ha añadido: “No guardamos ningún rencor”.

A continuación, Turull ha desplegado al detalle el que sería su programa de Gobierno, desde la implantación de una tarjeta de transporte hasta la necesidad de acabar con el “expolio fiscal que sufre Cataluña”, para desenterrar la cifra de los más de 16.000 millones de déficit. Ha insistido en la necesidad de restaurar el modelo de escuela catalana, la potenciación de políticas sociales y el impulso de los medios de comunicación. Pero ni una palabra a la “implementación de la república”, la expresión que en las comparecencias públicas siguen utilizando los líderes independentistas.

El País