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Venezuela, una protagonista inesperada en las elecciones españolas
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MADRID — Europa se enfrenta a una crisis migratoria, a la amenaza del terrorismo islámico y a la posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea. Pero entre todas las cuestiones de política exterior posibles, ¿cuál domina el debate de las elecciones españolas? Venezuela, por supuesto.

Un candidato visitó Caracas hace un mes. El partido conservador de gobierno invitó a algunos líderes de la oposición venezolana a reuniones en Madrid. Hay quienes creen que la política venezolana se ha infiltrado en la política española.

La sombra de Venezuela es tan larga que hace poco el presidente Nicolás Maduro ofreció a los candidatos españoles que celebraran su debate en Caracas. “De repente me lanzo y gano las elecciones en España”, dijo el mandatario venezolano. “¡En España hace falta un Maduro!”.

Si se tienen en cuenta los problemas que atraviesa España, esta conexión puede parecer extraña. Pero la razón es simple. Después de seis meses de parálisis política y de unas elecciones celebradas en diciembre que no han permitido formar gobierno, la única señal de cambio es que Podemos, el partido cuyos líderes fueron alguna vez asesores del gobierno de Hugo Chávez, parece tener posibilidades de conseguir más escaños.

Mientras más fuerte parece Podemos, más fuertes los intentos de los demás partidos por vincularlo a Venezuela, un país con una economía colapsada y donde el gobierno de Maduro, cada vez más autoritario, ha declarado un estado de emergencia. El mensaje es claro y alarmista: Venezuela es un caos y lo mismo puede suceder en España.

“Uno de los cuatro partidos compitiendo en España estuvo y fue formado en Venezuela, así que si quiere traer este modelo aquí, que explique por qué. Es Podemos quien ha traído Venezuela a España, no nosotros”, dijo Albert Rivera, el líder del partido emergente de centro derecha, Ciudadanos, ante un grupo de corresponsales poco después de volver de Venezuela.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, respondió en un debate televisado que sus adversarios ignoran los temas que realmente afectan a los españoles, como la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Podemos tuvo su primer éxito electoral en mayo de 2014, cuando consiguió el 8 por ciento del voto en las elecciones al Parlamento Europeo. En sus comienzos, Podemos se creó con una estructura similar a la de Syriza, el partido griego que llegó al poder a principios de 2015, tratando de mostrar cómo un partido a la izquierda del sistema político podía retar lo establecido.

Y ahora Podemos puede estar a punto de hacerlo en España. Las últimas encuestas indican que, tras formar una coalición electoral con un partido de izquierda, Izquierda Unida, podría superar al Partido Socialista y alcanzar el segundo lugar tan solo por detrás del Partido Popular del presidente Mariano Rajoy.

Ese resultado significaría el desequilibrio del sistema político bipartidista establecido en España desde la transición a la democracia a finales de los años setenta.

En vista de los problemas de Grecia —que negocia un nuevo rescate internacional—, los adversarios de Podemos también han establecido la conexión con Syriza. Pero el centro de la polémica se la llevan los vínculos con el gobierno de Chávez.

Varios de los líderes de Podemos, incluido Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón, asesoraron al gobierno de Chávez, fallecido en 2013, en su calidad de politólogos y académicos. También trabajaron como asesores de los gobiernos de Bolivia y Ecuador mientras estudiaban cómo la política de izquierdas podía reconfigurar a América Latina.

Sus adversarios los atacan por sus posibles vínculos financieros con gobiernos extranjeros, especialmente el venezolano. Podemos ha negado las acusaciones y se ha enfocado en denunciar la corrupción de los partidos tradicionales en España, financiados por las comisiones del sector de la construcción.
Antes de que Podemos irrumpiera en la arena política, tanto Iglesias como Errejón fueron miembros de la junta directiva de un centro de investigación español que recibió dinero del gobierno de Venezuela.

En abril de 2015, Monedero dimitió de la dirección del partido por diferencias ideológicas pero también después de tener que pagar 200.000 euros en impuestos atrasados y multas por recibir un pago de 425.000 euros tras realizar una serie de consultorías en 2010 para ayudar al gobierno de Chávez a desarrollar una nueva moneda regional.

Monedero y otros líderes de Podemos nunca han sido acusados por ningún delito. Pero durante el último debate Rivera repitió las acusaciones de que Podemos ha recibido dinero de Venezuela.

“Es inmoral que un régimen extranjero financie un partido”, dijo Rivera. Iglesias, visiblemente enojado, respondió que acusar a su partido de financiación ilegal “es muy grave”, en especial porque la acusación ya ha sido descartada por el Tribunal Supremo de España.

De hecho, Rivera es quien ha hecho las declaraciones más fuertes sobre Venezuela durante la campaña electoral siguiendo el ejemplo del presidente Rajoy, que el mes pasado reunió al Consejo de Seguridad Nacional para revisar la situación de seguridad de los 200.000 españoles que viven en Venezuela bajo el estado de emergencia.

Gracias al entorno político y económico conservador en España, la oposición venezolana se ha hecho sentir en España, encabezada por Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, el político venezolano encarcelado desde febrero de 2014.

Este mes, Tintori dio varios discursos en Salamanca y Madrid invitada por el Partido Popular y el periódico conservador La Razón.

“Hace dos años y tres meses vinimos a España y otros países y nadie nos prestó atención”, dijo durante un discurso ante una audiencia en la que se encontraban tres ministros del gobierno de Rajoy y Albert Rivera.

Aunque Podemos se haya distanciado de Venezuela, no se ha unido a la condena de las políticas venezolanas que han emitido otros países. Este mes, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que exige la puesta en libertad de López y otros presos políticos en Venezuela.

Los diputados de Podemos se abstuvieron y los de Izquierda Unida votaron contra la resolución con el argumento de que su único objetivo es una mayor desestabilización de Venezuela.

Según Francisco de la Torre Díaz, asesor económico de Ciudadanos, Podemos está haciendo “propuestas económicas claramente similares a las de Venezuela”.

Entre ellas, dijo, “tienen la idea de que merece la pena salir del euro” y mencionó que Podemos defiende un “incremento masivo del gasto público” y la nacionalización de algunas industrias estratégicas.

Iglesias ha negado que tenga alguna intención de abandonar el euro y ha dicho que esas acusaciones son de un alarmismo falaz.

Podemos ha reducido gradualmente sus propuestas de revisión presupuestaria. Su programa electoral propone un incremento del gasto público de 60.000 millones de euros en comparación con su propuesta previa de 96.000 millones.

Pese a esto, la polarización del escenario político español es de tal calibre que se han creado asociaciones con el objetivo de evitar que Podemos convierta a España en la próxima Venezuela.

“Queremos denunciar la situación en Venezuela y advertir de lo que podría suceder en España”, dijo Andrés Redondo, presidente de Salvemos la Democracia, una asociación creada en Madrid el año pasado.

“Queremos que los venezolanos compartan sus experiencias con los españoles”, dijo, “para que los votantes aquí, sobre todo los jóvenes, despierten y se den cuenta de las cosas terribles que pasan allí y ahora pasan aquí”.

The New York Times