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Vivanco compara la “ideologización” de Latinoamérica con la guerra fría
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El director para América Latina de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, denunció hoy la “ideologización” que vive la región en el debate público sobre los derechos humanos y afirmó: “Es como si estuviéramos en la guerra fría”.

Vivanco, que intervino hoy en la Tribuna Americana, organizada por la Agencia Efe y la Casa de América en Madrid, afirmó que “se intentan justificar o minimizar las restricciones a las libertades públicas en función de la ideología del país que se trate”.

Destacó la influencia que en esta situación tiene, a su juicio, el ALBA, bloque integrado por Bolivia, Cuba, Nicaragua, Ecuador y Venezuela, y sobre todo este último país.

Durante su intervención, Vivanco repasó las condiciones de violencia y el respeto a los derechos humanos en países como Colombia, Cuba, México y Venezuela, pero también en Centroamérica o Estados Unidos.

En cuanto a derechos humanos, denunció “serios retrocesos” en Venezuela, donde no se respetan “principios como la separación de poderes”, con un poder judicial “apéndice del ejecutivo”.

Respecto a Cuba, se felicitó por el giro dado por EE.UU. con el restablecimiento de relaciones diplomáticas con la isla y afirmó que el embargo solo ha servido “para consolidar el régimen y distraer a la opinión pública, que estaba centrada en el embargo y no en los derechos humanos”.

“Las condiciones de derechos humanos mejorarán en Cuba cuando las democracias europeas y americanas le exijan condiciones similares a las del resto del mundo”, afirmó.

Sobre la violencia, Vivanco denunció la situación de México, donde la guerra contra el narcotráfico que inició el anterior presidente Felipe Calderón, “ha incrementado exponencialmente los índices de violencia y abusos”, que continúa con el actual presidente, Enrique Peña Nieto, quien dijo, reacciona con “un discurso de atajos para superar las emergencias”.

El responsable de HRW denunció la “impunidad y la incompetencia” de las autoridades mexicanas para combatir la violencia y pidió que de estos asuntos se ocupe la Policía y no el ejército.

En cuanto a Colombia, se mostró “muy esperanzado” con el proceso de paz, aunque expresó su preocupación por el acuerdo sobre la justicia transicional entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.

“Nos preocupa que los criminales de guerra no irán a la cárcel”, hecho que calificó como “grave retroceso”, ya que en su opinión, “el estado tiene la obligación de garantizar justicia para las víctimas de delitos atroces” como son los crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Esto “debilita el acuerdo”, dijo, y recordó que su organización ha planteado un debate público al respecto que defina mejor la proporcionalidad entre la naturaleza y gravedad de los delitos y las sanciones.

Sobre la creación de una comisión de la verdad, afirmó que puede ser muy importante para “canalizar una especie de catarsis colectiva”, pero insistió en que “no se puede confundir con la tarea de la justicia”.

Al ser preguntado por la actuación de su organización en Estados Unidos, recordó que HRW fue la primera en denunciar la situación de los presos en el penal de Guantánamo, la actuación de las tropas estadounidenses en la prisión de Abu Grahib (Irak), además de abusos policiales contra inmigrantes y minorías.

Vivanco insistió en que su organización investiga y analiza las condiciones de los derechos humanos según estándares universales, “sin doble rasero” según los países, y destacó que para mantener esa independencia toda su financiación proviene de fuentes privadas. EFE