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“Abordamos el tren balade la hiperinflación”
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El economista Orlando Ochoa considera que el objetivo de transitar hacia una economía socialista, versión siglo XXI, con elecciones cada año y con populismo petrolero, generó la crisis actual en el país

El economista Orlando Ochoa asegura que el hambre que ha producida la caída del poder adquisitivo le ha puesto freno a la subida de precios. El nuevo cono monetario tendrá la duración “que tenga Maduro como presidente. Esperamos que sea considerado, al menos con el papel moneda”.

—¿Aguanta la economía otro aumento salarial?

—Sin detener la inflación y elevar la producción, aumentar el salario no alcanzará.

—¿Una dictadura rentable en la historia?

—Los gobiernos militares andinos entre 1908 y 1945 cometieron atropellos y excesos, pero es innegable que sentaron las bases de estabilidad económica de Venezuela, que se mantuvo hasta los años setenta.

—¿Y la de Pérez Jiménez?

—Fue una visión desarrollista que logró avances materiales notables, pero sin atender bien la inversión en salud y educación. Es la libertad política y de expresión la que apunta a las fallas.

—¿Un socialismo económicamente ejemplar?

—Si hablamos de socialdemocracia, los países escandinavos; del viejo socialismo marxista-leninista, ninguno. Y China es hoy una combinación  exitosa, muy particular, de mercado y planificación estatal.

—¿La pifia económica de la democracia?

—La visión de los políticos es segmentada por períodos electorales. Faltan planes de transformación de largo plazo, con consenso y convicción, por más de seis años.

—¿De aquellos lodos vinieron estos fangos?

—Sí, los errores de tres gobiernos, entre 1973 y 1988. Venezuela no pudo luego rectificar bien. Seguimos en la batalla ideológica y el cuento revolucionario que el resto del mundo abandonó.

—Por fin, ¿hay guerra económica o economía de guerra?

—Hay destrucción económica, por una cúpula de izquierda radical que prefirió cavar una trinchera sin medir el sufrimiento que trajo.

—¿Es Dólar Today culpable del alza del dólar?

—No. Es una medición imprecisa de un mercado negro.

—¿Qué pasó con los “dólares para el pueblo”?

—Las facciones chavistas en el poder pelean por ellos. Ya ni salpican para los pobres.

—¿La inversión menos rentable de Pdvsa?

—El gas natural. Es la mayor estafa de todas. Miles de millones de dólares sin resultados en casi 20 años.

—¿El mejor negocio con el Estado?

—El mejor sería la alianza entre el sector público y el privado para recuperar la industria petrolera y la economía venezolana. El que prefieren los chavistas no clasifica como “negocio”.

—¿La plusvalía de las misiones?

—Un alivio temporal, insostenible. El pueblo lo agradeció, mientras duró. La asistencia social de calidad requiere base económica sólida.

—¿Imagina colectivos económicos?

—Hay bandas de intereses, sin armas, pero como los colectivos, sin ley que los frene.

—¿La locura económica?

—El objetivo de transitar hacia una economía socialista, versión siglo XXI, con elecciones cada año y con populismo petrolero, resultó en este desastre.

—¿Alguna sensatez?

—Solo si usar los escasos recursos para fines populistas se puede llamar sensato.

—¿Un consejo de supervivencia a la clase media?

—Gastar en moneda débil, ahorrar en moneda dura.

—¿El secreto bien guardado de Odebrecht en Venezuela?

—El Chavismo maximiza comisiones y minimiza ejecución.

—¿El negocio de los CLAP?

—Comprar muy barato a 10 bolívares/dólar y vender como si costara 500 bolívares por dólar.

—¿Y del carnet de la patria?

—Una tarjetica roja para jugar con el hambre y desempleo del pueblo.

—¿Cómo seguirán los anaqueles en 2017?

—Con un quinto menos de productos, para seguir pagando la deuda externa, sin un cambio de rumbo.

—¿A cuántos decretos se está de un colapso económico?

—El colapso económico rueda sobre rieles de decretos sin sentido.

—¿Cuánto falta para una hiperinflación?

—Abordamos ese tren bala, pero se puede detener, al abandonar la ruta de la empanada socialista.

—Mientras, ¿un antiinflamatorio?

—El hambre, por falta de poder adquisitivo, ha sido el cruel freno a la hiperinflación de Maduro.

—¿Cuántos ceros menos tiene realmente el bolívar fuerte?

—Si se corta la hemorragia y se cambia, 3 ceros menos y volvemos a 4,30, por segunda vez.

—¿Cuánto duraría el billete de 1.000?

—En curso actual, en 6 meses puede ser 10 centavos de dólar.

—¿Cuánta vida le da al nuevo cono monetario?

—La que tenga Maduro como presidente. Esperamos que sea considerado, al menos con el papel moneda.

—¿Prevé más prórrogas de los billetes de 100?

—Sí. El show conspirativo de diciembre murió y el billete resucitará, hasta que pronto valga un centavo de dólar y tenga otros usos.

—¿Será eterna la alta deuda externa?

—No, la reduciremos, pero se deberá asumir nueva deuda para reconstruir el país luego de la destrucción causada por el socialismo del siglo XXI.

—¿Una hipotética inversión con los 350 millardos  de dólares “esfumados” del tesoro desde 1999?

—Usada con inteligencia, arrancaríamos a gran velocidad hacia la Venezuela soñada, alcanzable en pocos años.

—¿El discreto encanto de la boliburguesía?

—Ya dejaron de ser socialistas y chavistas, solo buscan reconocimiento.

—Además de las colas kilométricas, ¿está Venezuela en la cola de las naciones?

—Sí, volvimos a la cola. Podemos despegar en el siglo XXI, como lo hicimos a principios del siglo XX, alcanzar y superar a otros. Esta vez sin monodependencia petrolera.

—¿Qué expropiaría al gobierno?

—Los consejos comunales, y se los daría a la gente como gestión local, constitucional, sin ideología ni manipulación.

—¿Por qué el petróleo no “compra” a las calificadoras de riesgo?

—Las calificadoras miden riesgos más allá del brillo del oro negro.

—¿Qué reserva el bajo nivel de las reservas internacionales?

—Reserva penurias para un país y más operaciones turbias y desesperadas para la corrompida cúpula chavista.

—¿El misterio económico?

—Cómo alcanzar el desarrollo socioeconómico balanceado y sostenible. Solo unos 30 países lo han logrado, de más de 200 que existen.

—Con dos años más de este proceso, ¿qué sería de la economía?

—No quiero imaginar el dolor y el sufrimiento que se derivarían de las cifras económicas en dos años más de caída. Venezuela no se lo merece.

—¿Conoce la propuesta económica de la oposición?

—Trabajo junto con otros profesionales en una propuesta económica para Venezuela. Nos gusta pensar que irá más allá de la oposición. Debemos pensar en rescatar un país. Debemos compartir el gran objetivo.

—¿Qué debería haber aprendido la empresa privada?

—Unos empresarios enfrentaron el plan de ser aniquilados por Giordani, Jaua y su ideología marxista. Algunos sobrevivieron y otros volverán para reconstruir a este país. Los oportunistas que solo saben hacer riqueza fácil con las distorsiones socialistas, buscarán nuevos jefes políticos.

—¿Y la dirigencia política?

—Que los grandes errores políticos y económicos se pagan; salieron antes de Chávez por el fracaso económico acumulado de 1974 a1998; y ahora por el desastre económico iniciado en 1999. La bonanza petrolera es pasajera.

—¿La próxima locura?

—Pensar que solo con una salida política ahora, lo de demás se arregla solo.

—¿La salida económica?

—Un plan coordinado de recuperación económica, petrolero y social, el más exigente en la historia de Venezuela. Debemos hacerlo bien.

—¿Qué pasaría en Venezuela si el suministro total de alimentos también se filtrase por la Sala Constitucional?

—El bachaqueo tomaría un nivel de corporación premoderna, con alianzas estratégicas internacionales con Bolivia, Nicaragua y las FARC; vida medieval esperando un Robin Hood.

OLGUER RODRÍGUEZ COSTA/El Nacional