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Alertan que el arco minero debe explotarse con sumo cuidado
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A juicio de expertos ambientalistas consultados, resulta “imposible cuantificar la riqueza mineral del estado Bolívar. El oro, diamantes, y minerales estratégicos como el coltán, iridio, bauxita, plutonio y otros, insustituibles en la industria armamentista y de energía nuclear, han sido objeto de inmisericorde extracción ante la desidia 
Caracas.-A juicio de expertos ambientalistas consultados, resulta “imposible cuantificar la riqueza mineral del estado Bolívar. El oro, diamantes, y minerales estratégicos como el coltán, iridio, bauxita, plutonio y otros, insustituibles en la industria armamentista y de energía nuclear, han sido objeto de inmisericorde extracción ante la desidia y complicidad de muchas personas”.

Considera el experto Alexander Luzardo que “no cabe dudas que el crimen y el contrabando han ocasionado no pocas muertes, la riqueza de muy pocos y la miseria de casi todos en esa inmensa región”.

Sin embargo, el Estado ahora “se hace presente. Existe el Motor Minero que busca ordenar integralmente ese inmenso territorio, de incalculables recursos” y agrega que “dentro y fuera del país siempre se ha sabido sobre este tema”, y así lo ha señalado el coordinador del Consejo Nacional de Economía Productiva, el vicepresidente Aristóbulo Istúriz.

Ante la situación económica actual, siguiendo nuestra cultura no productora ni creadora de riquezas, sino expoliadora del subsuelo, volteamos hacia yacimientos que aguardan por una racional y reglamentada explotación, se alerta desde el Consejo citado.

Ambientalistas consultados han coincidido en que “repentinamente, tal y como ocurrió con el petróleo, nos convertiríamos en uno de los primeros países exportadores de diamantes, oro y minerales estratégicos. Mientras, la sensatez obligaría a  diversificar la economía, con industrialización y para el autoabastecimiento en general del país. La renta que generaría producirá 200 millones de toneladas de bauxita y 44 mil toneladas entre oro y diamantes, que servirían para eso y mucho más”,  opinan expertos.

Por lo pronto, 150 empresarios nacionales e internacionales de 35 países, junto al Estado, se disponen a explorar y explotar los casi 112 mil kilómetros cuadrados del Arco Minero del Orinoco, extendido sobre 10 de los 11 municipios de Bolívar, al ritmo de un 65% de inversión estatal y un 35% de inversión privada, según refleja el trabajo que adelanta el Motor Minero.

Cuidado con los daños

Para el antropólogo Alexander Luzardo, doctorado en Derecho Político  Ambiental, los daños pudieran superar cualquier ganancia material y perjudicar a varias generaciones. Luzardo,quien  colaboró en el tema correspondiente en la Constitución Bolivariana,  desliza que “el efecto pudiera ser devastador.”

Cita que La Sierra del Imataca, de 3 millones 800 mil hectáreas, La Paragua y El Caura con 5 millones 134 mil, monumentos naturales y cuencas hidrográficas protegidas, como la del Caroní, de 96 mil kilómetros cuadrados, principal reserva de agua dulce del país, generadora del 60% de la energía eléctrica nacional, pudieran resultar comprometidas,dice.

La investigadora de la Universidad Simón Bolívar, Lelys Bravo, del equipo de científicos estudioso de la biodiversidad en la cuenca del Caroní, indica que hace tiempo el ciclo hidrológico de la cuenca está afectado por la deforestación y la minería irregular. En su momento, Jaqueline Farías intentó que estos mineros migraran su actividad a otras no perjudiciales. Pero, pudo más “la fiebre del oro y el diamante”.

Por su parte, Gregorio Mirabal, coordinador general de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Amazonas (ORPIA), habla “del   rechazo y la preocupación de las etnias por el proyecto inconsulto para esos pueblos del Arco Minero, que abarca casi todo el territorio de su hábitat ancestral.

¿Y el impacto social?

Según conocimos, “allí hay 2.4 millones de hectáreas de tierras cultivables de excelente calidad, sustentan un número indeterminado de familias. Violencia, drogas, alcoholismo, prostitución, han marcado la vida en los territorios mineros y sus alrededores”, alertan nuestros entrevistados.

Entre tanto, el Ejecutivo informa sobre el censo y apoyo a 30 mil pequeños y medianos mineros a y las actividades agropecuarias. Igualmente que se integró al sector indígena con su ancestral sabiduría en el trato a la tierra y demás recursos naturales.

Ahora bien, cabe preguntarse “si lo social ha sido previsto adecuadamente y si sería afectada  la cotidianidad, No basta entregar recursos económicos”, precisa Luzardo..

Con la  creación del Ministerio de Desarrollo Minero y Ecológico, a cargo de Roberto Mirabal Acosta, a quien el Presidente Nicolás Maduro presenta como “uno de los más grandes expertos de la juventud venezolana en el desarrollo científico ecológico humanista y sustentable”, todo eso pudiera responderse.

Este despacho estaría encargado de diseñar las políticas del sector, conducción de la certificación de reservas y fiscalizar que todo se realice con respeto al ser humano y al medio ambiente. Minerven y al Instituto Nacional de Geología y Minería (Ingeomin), se adscribieron a la nueva cartera.

“Venezuela va a iniciar un proceso de desarrollo acelerado del Arco Minero con un concepto ecológico, acompañado de las comunidades indígenas”, ha señalado el Primer  Mandatario, Nicolás Maduro.

Con  exploración y explotación, llegará la migración de contingentes humanos en busca de mejores condiciones de vida y hasta de riqueza fácil.

William Martínez/El Universal