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Aprobada Ley del Bono de Alimentación para Jubilados y Pensionados
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Fue aprobado en primera discusión el proyecto de Ley de Bono de Alimentación y Medicamentos para Jubilados y Pensionados, contando con el voto unánime de los diputados asistentes a la sesión de la Asamblea Nacional de este jueves.

Miguel Pizarro, presidente de la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, hizo la presentación de este proyecto del nuevo cuerpo normativo, destacando que “son más de 3 millones 100 mil personas las que vamos a beneficiar, sin distingo ni colores políticos”. Reconoció el trabajo que sobre el mismo asunto inició hace años el para entonces diputado Alfredo Ramos, actualmente alcalde del Municipio Iribarren, en el estado Lara; así como el diputado reelecto Alfonso Marquina, quien el pasado año volvió a presentar, ante la Asamblea Nacional de entonces, el mismo proyecto de Ley.

El diputado por el Bloque de la Patria, Víctor Clark, defendió que fue el gobierno venezolano el que aumentó a más de 3 millones de adultos mayores los que recibieran el beneficio de una pensión siempre ajustada al sueldo mínimo vigente. “Nosotros claro que vamos a aprobar esto porque no es una conquista que está planteando hoy la derecha venezolana. No. Esto es una conquista, un logro que ha hecho la revolución bolivariana, el pueblo venezolano en su defensa”, dijo.

Por su parte, el legislador por la Mesa de la Unidad Democrática, Arnoldo Benítez, destacó la lucha que por más de una década sostuvieron los adultos mayores del país para lograr que fueran reivindicados legalmente por el Estado. Comentó que desde hace años fue creada la página web www.adultosmayores.org.ve, donde se han registrado hasta el momento 15 mil 956 adultos mayores que no tienen pensión.

Benítez aseguró que actualmente existe un 25 por ciento, es decir, 727 mil 820 personas adultos mayores que no cobran una pensión. La cifra la concluye al contrastar los datos del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, con 3 millones 090 mil 281 beneficiados con una pensión en el país, y los 3 millones 818 mil 101 hombres y mujeres en edad que cumplen con la edad para recibir una pensión según cifra del Instituto Nacional de Estadísticas.

Tres propuestas a incorporar a la Ley

Como “demagógica” y parte de la “piratería” que lleva a cabo la oposición venezolana, calificó el diputado chavista Héctor Rodríguez la iniciativa presentada por los diputados de la MUD. “Uno la lee, lee el análisis económico del impacto económico, ¿de dónde van a sacar los recursos para esto?, y uno se da cuenta de que hay un trabajo de muy mala calidad en esta Ley”, aseguró el Jefe de la bancada oficialista.

Asumiendo que sí iban a conceder su voto para la aprobación en primera discusión de la Ley de Bono de Alimentación y Medicamentos para Jubilados y Pensionados, Rodríguez presentó tres propuestas a considerar para la segunda discusión:

1- A los fines del financiamiento de la ley, crear una contribución especial de un porcentaje a definir sobre los ingresos brutos mensuales que obtengan las personas jurídicas y las entidades sin personalidad jurídica de carácter privado. Tal contribución sería pagada mensualmente y su control estaría a cargo del SENIAT.
2- La atención gratuita en las clínicas privadas de los adultos mayores en edad de pensión
3- Que las empresas privadas jubilen a sus trabajadores, al igual que lo hace el sector público.

A las críticas esbozadas por Rodríguez, el diputado opositor Tomás Guanipa respondió “no pueden venir a decirnos que no se les puede pagar a los pensionados y jubilados el bono de alimentación y medicinas porque ya no hay reales. Esto es más barato que los 25 mil millones de dólares que se robaron de CADIVI, esto es mucho más barato que los barriles de petróleo que le han repartido a Cuba, esto es mucho menos de lo que han despilfarrado del recurso natural que han tenido del petróleo”.

Tras la aprobación del proyecto de Ley, las propuestas de Rodríguez fueron remitidas a la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional para su consideración e inclusión en la segunda discusión.

Fuente: Yamileth Engarita – El Universal