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Cae la recaudación tributaria
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Al tomar en cuenta el impacto de la inflación lo recaudado por el Seniat registra una caída de 45,6% en el primer trimestre

El pasado dos de abril el presidente de la República, Nicolás Maduro, festejó que el Servicio Nacional de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) recaudó 2,3 billones de bolívares en el primer trimestre de este año, una cifra catalogada como exitosa porque supera en 177% la meta que se había fijado el organismo encargado de cobrar los impuestos en el país.

“Este es un logro de la Venezuela productiva que trabaja para no depender de los ingresos petroleros”, dijo un animado Nicolás Maduro. Pero el problema es que esta cifra no toma en cuenta el impacto de la inflación. Al transformar estos bolívares a términos reales, es decir, en sueldos, comida o viviendas, el Seniat recaudó dinero con menos capacidad de compra.

De acuerdo con cálculos de Ecoanalítica entre marzo de 2016 y marzo de este año la inflación registró un salto de 673%. Al incluir esta variable en términos reales la recaudación del Seniat registra una caída de 45,6% respecto al primer trimestre del año pasado.

El recorte de las importaciones impacta la recaudación aduanera, mientras que las empresas sufren una importante caída en las ventas porque producen menos ante la falta de materia prima e insumos para producir. Además, la elevada inflación ha mermado la capacidad de compra de las familias y el consumo desciende, factores que también golpean el monto real de los impuestos cancelados en el primer trimestre.

De acuerdo con Datanálisis al contrastar los primeros dos meses de este año con el mismo lapso de 2016 el consumo de los hogares experimenta una caída de 12%, que no es mayor gracias al plan que implementa el Gobierno para distribuir alimentos a precios subsidiados.

Al evaluar los ingresos y el gasto total del Estado, analistas proyectan que la administración de Nicolás Maduro sufre un déficit que se encuentra en torno a 14% del PIB que principalmente se cubre con financiamiento proveniente del Banco Central de Venezuela.

Básicamente, Pdvsa y otras empresas públicas emiten unos pagarés y el Banco Central se los compra creando nuevos billetes. Una vez Pdvsa tiene los bolívares en la caja los transfiere al Gobierno para que éste cubra distintos gastos como salarios, misiones y subsidios. El problema, es que una vez estos recursos impulsan la demanda en momentos en que la oferta cae, por lo tanto, la consecuencia en el mediano plazo es el aumento de los precios.

¿A cuánto asciende la cantidad de dinero que ha creado el Banco Central para comprarle pagarés a Pdvsa y otras empresas públicas?  Las estadísticas oficiales señalan que en el primer trimestre de este año aumentó 30% y se ubicó 7,2 billones de bolívares.

Lo inconsistente
De acuerdo con las cifras que el Banco Central de Venezuela reportó al Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2016 la inflación registró un salto de 274,3%, que si bien es históricamente alta, se encuentra muy por debajo de lo proyectado por entidades financieras como Credit Suisse, Citigroup, Deutsche Bank, Goldman Sachs y JP Morgan que varían desde 445% hasta 764%.

Una de las razones para dudar de la consistencia de la cifra entregada por el Banco Central al FMI es que de acuerdo con este nivel de inflación el ingreso mínimo aumentó de una manera muy importante en 2016, cuando el malestar social y las mediciones de consumo señalan un empobrecimiento importante en Venezuela.

Un trabajador que gana salario mínimo y recibe bono de alimentación contaba con un ingreso total al cierre de 2015 de 16 mil 398 bolívares y al cierre de 2016 de 90 mil 812 bolívares, es decir, hubo un aumento de 453,7%. Si la inflación reportada por el BCV de 274,3% es cierta, este trabajador experimentó un importante incremento del ingreso en términos reales.

No obstante, un estudio elaborado por Datos soportado en una muestra de 2.100 mujeres y hombres, mayores de edad, en 43 centros poblados de más de 50.000 habitantes, entrevistados entre el 11 y el 30 de enero de este año, con un error muestral de ± 2,15%, señala que los venezolanos sienten que el dinero no les alcanza.

El estudio indica que el 46% de la población afirma que solo puede comprar “muy pocas cosas de las que necesita” y 93% la mitad o menos. Además, por primera vez la alimentación es el gasto prioritario sin importar el estrato. Ante la pregunta ¿Cuáles son los tres principales gastos que no tocaría? El 93% de quienes se ubican en el estrato ABC+ menciona entre sus tres prioridades la alimentación, al igual que 96% del estrato C-, 95% del D y 94% del E.

Otro factor a considerar es que el Gobierno ha tenido que implementar un mecanismo para distribuir bolsas de comida a precios subsidiados a un importante número de familias.

Otro aumento
Todo apunta a que el próximo primero de mayo Nicolás Maduro anunciará un importante incremento del salario mínimo en momentos en que las finanzas públicas ya sufren un importante déficit. Lo previsible, es que para pagarlo el Gobierno continúe recurriendo al financiamiento proveniente del Banco Central, algo que se traducirá en mayor presión inflacionaria.

“El próximo primero de mayo haré anuncios históricos que cambiarán el rumbo de la clase obrera”, dijo Nicolás Maduro el miércoles de esta semana.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que al cierre de abril de 2015 un total de 2 millones 741 mil personas laboraban para el sector público, dato que se traduce en un salto de 1 millón 053 mil empleados respecto a la nómina de diciembre de 2004.

El resultado es que en promedio durante once años cada día ingresaron a la nómina del sector público, a través de ministerios, gobernaciones, alcaldías y empresas del Estado 258 nuevos trabajadores, algo que disparó el gasto del Gobierno y que solo pudo mantenerse sanamente durante el alza circunstancial de los precios del petróleo.

En 2014 ya existían severos problemas para cubrir el costo de la nómina. Jorge Giordani, en ese entonces ministro de Planificación, le entregó a Nicolás Maduro un documento donde advertía de que “la recaudación del Seniat es insuficiente para el pago de la burocracia. De continuar la tendencia de la tasa de crecimiento de las remuneraciones de los empleados públicos del año 2012 al 2013 al pasar de 78,9% a 130,4%, la recaudación del Seniat sería insuficiente para el pago de la burocracia estadal”.

Al incremento en el número de los trabajadores se añade un alza muy importante en la cantidad de pensionados que mensualmente reciben una pensión que iguala al salario mínimo.

Víctor Salmerón/Notiminuto