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Crisis en Irak podría dar una tabla de flotación a Nicolás Maduro
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El régimen de Nicolás Maduro, que lidia con un creciente descontento social y una economía que yace en ruinas, podría recibir una inesperada tabla de flotación este año de manos de Irak, de cumplirse las advertencias de que una agudización del conflicto interno en ese país dispararía los precios del petróleo.

 

Pero los ingresos adicionales, que podrían llegar a generar conservadoramente entre $3,000 y $7,000 millones al año, serían demasiado escasos como para retornarle a los venezolanos la sensación de bienestar que han perdido en los últimos dos años, al tiempo que el saneamiento de la postrada economía de todas maneras requeriría de un paquete de ajustes estructurales que obligatoriamente desmantelaría gran parte del modelo implantado por el chavismo, dijeron analistas.

 

“Un incremento en los precios del petróleo de entre $15 y $20 el barril obviamente que le daría algo de oxígeno al régimen. Le permitiría realizar algunas importaciones de productos, y de esa manera frenar la terrible crisis de escasez”, comentó Horacio Medina, ex gerente de PDVSA.

 

“Pero la balanza comercial seguiría siendo deficitaria y el aumento tendría que ser mucho mayor de los $20 y tendría que mantenerse por más de un año”, para que pudiera resucitar el colapsado modelo chavista, agregó Medina desde Miami.

 

Analistas de mercado han señalado que los precios internacionales del crudo podrían alcanzar los $120 el barril si el conflicto se extiende hasta Bagdad y podría ser mucho mayor si las fuerzas de los insurgentes sunitas llegan a tomar el control de las instalaciones petroleras en el sur del país.

 

Según un reciente análisis de Bank of America-Merrill Lynch, la actual crisis de Irak hasta el momento está presentando características similares a lo que el mercado petrolero vio durantes los recientes conflictos de Libia y Siria.

 

“Un incremento de la violencia significa que la producción de petróleo iraquí ahora es poco probable que aumente este año de sus actuales niveles de 3.5 millones de barriles diarios, defraudando de esa manera las expectativas de crecimiento [del mercado]”, señaló el informe.

 

La crisis también amenaza con restringir el flujo de inversiones al país, limitando todo esfuerzo de incrementar la producción en el futuro.

 

La amenaza de un estancamiento de la producción iraquí, que previamente venía registrando un fuerte crecimiento, ha llevado a los precios del petróleo a repuntar en los últimos días.

 

Pero lo peor podría estar por venir. En el “poco probable” escenario de que las fuerzas rebeldes ingresen a Bagdad, los precios del referencial crudo Brent podrían registrar un incremento de entre $10 y $15 el barril, estimó el analista del Bank of America Merrill Lynch, Francisco Blanch, en su informe.

 

(Con información de ANTONIO MARIA DELGADO de El Nuevo Herald)