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Desde el Vaticano reiteran que el diálogo es la solución en Venezuela
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El Secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin, señaló que en Venezuela “hace falta hallar una manera pacífica y democrática” para salir de la crisis política y social que la presiona, y la única vía es siempre la misma: se debe encontrar, hablar, pero seriamente, para que se encuentre una camino de solución”

Ciudad del Vaticano.- El diálogo sigue siendo la única salida posible a la crisis política y social que vive Venezuela, esto según opinión de dos importantes autoridades de la iglesia católica, el  superior de la Compañía de Jesús, el venezolano Arturo Sosa, y el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.

En entrevista al diario vaticano Osservatore Romano, Sosa reaccionó a los hechos violentos que este domingo se registraron en toda Venezuela en el marco de la elección de una Asamblea Nacional Constituyente convocada por el presidente de la República Nicolás Maduro y rechazada de manera unánime por sus adversarios políticos y otros más del llamado “chavismo disidente”.

Opinó que la vía política es “la única para detener la violencia” en su país.

“A pesar de todo tengo una mirada optimista, si bien ignoro el futuro. Pero es muy grande la preocupación por el desarrollo de las noticias, como expresaron muchas veces los obispos y los jesuitas de mi país, el Papa, el cardenal Secretario de Estado y en diversos modos la Santa Sede”, le dijo el superior jesuita a Gian Maria Vian, director de Osservatore Romano.

En el artículo titulado “Sangre en el voto de Venezuela”, el diario italiano también recuerda que “el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas y presidente de la Conferencia Episcopal venezolana, señaló que la Asamblea Constituyente promovida por Maduro es ilegal porque no fue convocada por el pueblo”. Algo de lo que se han hecho eco otros jerarcas de la iglesia católica venezolana.

“Son unánimes en el rechazo de la Constituyente y piden al gobierno un cambio de actitud”, señala el diario, según reseñó la agencia ANSA Latina, a la vez que subraya que una reforma constitucional “no servirá para resolver los problemas del país, por el contrario, agravará el enfrentamiento político”.

Por su lado, Sosa reflexionó que “el recorrido de la competencia política sería la única vía para detener la violencia y hacer política realmente al servicio de las grandísimas necesidades del pueblo”.

La Iglesia venezolana “no está de parte de la oposición, pero apoya a la mayoría del pueblo” que “quiere que cambie el gobierno” y “desea hacerlo de manera pacífica”, señaló también.

Continúa relatando el diario que “en la cuestión intervino el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, quien subrayó que la Santa Sede está comprometida para hallar una solución a la crisis de Venezuela, que debe ser pacífica y democrática”.

Según el diario vaticano, Parolin “afirmó que el criterio debe ser solo el bien de la población”.

“Hace falta hallar -dijo el Secretario de Estado Vaticano según el informe del periódico- una manera pacífica y democrática para salir de esta situación, y la única vía es siempre la misma: se debe encontrar, hablar, pero seriamente, para que se encuentre una camino de solución”.

El Osservatore Romano subraya, además, que la comunidad internacional “ha condenado casi de manera unánime la violencia en el país” sudamericano.

ANSA Latina menciona que la agencia italiana Servicio de Información Religiosa (SIR) reportó hoy que numerosos obispos venezolanos se expresaron el domingo en las redes sociales en contra de la Asamblea Constituyente y los actos de violencia.

“No hay que reformar la Constitución sino aplicarla”; “La Constituyente no es necesaria y es peligrosa para la democracia de Venezuela”; “Basta con la represión!”, se leía ayer, según la agencia SIR, mientras se votaba la Asamblea Constituyente y la oposición a Nicolás Maduro se manifestaba en las calles.

La Conferencia Episcopal venezolana ha ratificado en reiteradas oportunidades en sus mensajes -el último data del 28 de julio- que “la Asamblea Constituyente será un instrumento que no resolverá sino que empeorará los graves problemas del alto costo de vida, la escasez de alimentos y medicamentos que sufre el pueblo y la grave crisis política”.

El Universal