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El abandono de Venezuela por el nacido en el Esequibo
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Por más de un siglo, diferentes gobiernos en Venezuela han afianzado la idea de integrar el territorio Esequibo a sus límites geográficos.

Varios tratados se han firmado en el trayecto para lograrlo, como el Laudo de París o el Acuerdo de Ginebra, y muchos intereses económicos han formado parte de la disputa histórica entre Guyana y el Estado venezolano.

Sin embargo, a pesar de los intentos por recuperar la tierra, sus límites marítimos y sus recursos naturales, los ciudadanos nacidos en el Esequibo, que se hacen llamar “esequibanos”, actualmente no son reconocidos como venezolanos o son cuestionados a la hora de identificarse como tal.
Esequibanos en el abandono

Rajin Singh y Collin Sitzroy Albert tienen mucho tiempo viviendo en Venezuela. Con 28 y 35 años, respectivamente, asentados en el país como personas nacidas en el Esequibo, decidieron establecerse en Ciudad Guayana.

Como constitucionalmente se establece que el territorio en reclamación es considerado parte de Venezuela, estos esequibanos no vieron el problema de poder desenvolver sus vidas en esa región. Sin embargo, no todo es como creían.

Singh y Sitzroy Albert en todo su tiempo viviendo en el país no han podido ser reconocidos como ciudadanos venezolanos. La falta de documentos de identidad los hace vulnerables a abusos por parte de las autoridades. Sus negocios propios o empleos, que no ameritan una documentación en particular, pueden estar en riesgo e incluso son víctimas de comentarios racistas.

“Al no tener una cédula o una partida de nacimiento tuve que ponerme a trabajar desde muy joven. Muchas veces me extorsionan y me amenazan con deportarme si no pago ‘vacunas”, declaró Rajin Singh en una entrevista a El Nacional Web.

Sitzroy Albert ha sufrido abusos similares. “Me ha pasado cuando busco la manera de ir al Esequibo para visitar a mis familiares. La última vez fue hace 12 años. Para ese entonces funcionarios de la Guardia Nacional me extorsionaron y dijeron que si no les pagaba una cantidad de dinero no me iban a dejar entrar otra vez a Venezuela”, dijo.

Desde los últimos 10 años estos esequibanos, y los más de 30.000 que viven en el país (75% de ellos en Ciudad Guayana), se han unido a la Fundación Amigos del Esequibo para hacer valer sus derechos como ciudadanos venezolanos.

“Muchos de los esequibanos ya no les interesa con venir a Venezuela porque ven el maltrato que nos dan. A mi no me queda otra que seguir en la lucha para ser reconocido como ciudadano de este país”, dijo Singh.

Lucha por el reconocimiento

La activista Adriana Sabrina John ha dedicado gran parte de su tiempo a defender los derechos de los esequibanos que viven en Venezuela, en especial, porque se ha visto involucrada de forma indirecta.

A pesar de haber nacido en el país, la ex candidata a diputada por el estado Bolívar tuvo que ser presentada, en su primer día de vida, por otras personas para poder recibir una partida de nacimiento. La razón, sus padres biológicos nacieron en el Esequibo, por lo que no tienen documentos de identidad.

“Tengo ‘cuatro’ padres. Los biológicos y dos personas que me presentaron como su hija”, declaró en una entrevista telefónica.

Es por eso que una de las principales luchas de Sabrina John, desde la fundación de Amigos del Esequibo, ha sido que el Saime integre a su base de datos a los más de 30.000 esequibanos que hacen vida en el país para que puedan tener una cédula de identidad.

“Las solicitudes para que los funcionarios del Saime vengan a resolver el problema de los esequibanos son muy complicadas debido a que la mayoría de las personas están en Bolívar y los trámites están centralizados en Caracas. En repetidas oportunidades hemos buscado que un representante venga a Ciudad Guayana para atendernos, pero el resultado siempre es adverso”, dijo.

No todas las personas afectadas piden sacarse la cédula por primera vez, muchas de ellas piden renovación. En 2004, para las elecciones del referéndum revocatorio, la antigua Onidex realizó jornadas de cedulación venezolana para colombianos, guyaneses y esequibanos para poder participar en los comicios. Sin embargo, muchas de las personas no pudieron renovar sus documentos de identidad en 2014, en particular los nacidos en el territorio Esequibo, porque no poseían un expediente en el Saime.

“Yo soy venezolano”

John Nicholas Melville llegó a Venezuela en 1969, procedente del Esequibo.  A principios de ese año se había producido la rebelión de Rupununi, lo que provocó que muchos de los que se encontraban en el territorio en reclamación buscaran protección del Estado venezolano.

A ese grupo de familias se les otorgó cédula venezolana y  se les decretó venezolanos de nacimiento. Entre ellos estaba Melville. “Yo llegué bajo  la carta de refugiado político”, recuerda.

Melville actualmente reside en Ciudad Bolívar y tiene, además de la cédula, pasaporte venezolano.

Sobre cómo fue el proceso para obtener la nacionalidad, señala que en aquel entonces, aunque no hablaba español, no hubo problemas. El procedimiento para obtener la identificación fue exactamente igual al que debía realizar otro ciudadano venezolano: “Fuimos para la DIEX (Dirección de Identificación y Extranjería) y ahí hicimos una larga fila. Cada quien llenó los papeles con sus datos y luego nos dieron el comprobante”.

Estos mismos pasos los siguieron alrededor de 33 familias que también fueron acreditados como venezolanos, conocidos como “amerindios” y que venían de Repununis, territorio de la Guayana Esequiba.

Melville expresó que ha podido renovar su cédula sin impedimentos, pero ha sido retenido en varias alcabalas fronterizas debido a que funcionarios de la Guardia Nacional le han insinuado que porta documentos falsos.

Pese a los inconvenientes, Melville reitera que su nacionalidad es venezolana. Al consultarle si conoce algún operativo de cedulación en el Esequibo, como el efectuado en 1969, concluye: “Ahora se están cedulando a venezolanos, pero para el otro lado (Guyana)”.

 

Con Información de: El Nacional / Alvaro Pulido / Andreina Céspedes