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Estiman que el Gobierno unificará todos los tipos de cambio
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En un informe especial de coyuntura de la empresa Torino Capital, su economista jefe, Francisco Rodríguez, estima que además de la unificación cambiaria, el sector privado es el único que podrá participar en este nuevo intento de regularizar el mercado de las divisas en Venezuela

Elizabeth Ostos | Distrito Capital | El Pitazo

Caracas.- De acuerdo con el último informe de coyuntura del banco de inversión Torino Capital, el nuevo convenio cambiario que entró en vigencia “parece abrir la puerta a un sistema más flexible del implementado en el año 2010 (…) incluso puede leerse como una institucionalización de un tipo de cambio único determinado por el mercado”.

El reporte, firmado por el economista jefe de Torino, Francisco Rodríguez, advierte que “el pobre desempeño de las autoridades en la implementación de reformas de política económica obliga a ser cautelosos a la hora de emitir cualquier interpretación positiva sobre la nueva norma”.

Explicó que “Venezuela ha tenido controles de cambio desde 2003. Entre 2003 y 2010, un único tipo de cambio coexistía con un mercado paralelo legal, en el cual los agentes locales podían adquirir moneda extranjera a través de bonos del Gobierno. Este mercado evolucionó hacia una laguna jurídica que permitía cambiar bonos emitidos en bolívares por títulos denominados en divisas. El esquema resultante (conocido como permuta) hizo posible que los agentes locales con acceso al mercado de bonos pudiesen comprar divisas a una tasa determinada por el mercado”.

Este esquema funcionó medianamente hasta que fue prohibido en el año 2010. “En su lugar, el Gobierno instauró un mecanismo altamente regulado que permitía adquirir bonos en moneda extranjera a través de un tipo de cambio controlado. Este esquema, bautizado como Sitme, ha mutado a lo largo de los años y ha servido como un segundo marcador dentro del sistema cambiario del país”.

Los críticos al Sitme señalaban que no era sano para la economía que la compra de divisas a tasa subsidiada se haya dado vía bonos de la deuda. De hecho, este fue uno de los argumentos que usó el expresidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, para eliminarlo.

“Desde entonces, Venezuela ha tenido al menos dos tasas de cambio oficiales y un mercado paralelo ilegal”, subraya Rodríguez. Advirtió las más recientes versiones de este sistema, que operaron hasta el pasado viernes cuando entró en vigencia el Convenio Cambiario Nº 39, donde operaban con dos tipos de cambio: uno “protegido” (Dipro) a Bs 10 por dólar y otro “complementario” (Dicom), cuya última tasa de referencia fue de Bs 3.345 por dólar.

Dice el documento que el artículo 37 del Convenio Cambiario Número 39 elimina el Dipro,efectivamente, unificando los tipos de cambio vigentes a la tasa Dicom hasta el presente. “Esto, por sí mismo, implica una devaluación de 99,7% en el tipo de cambio oficial”.

Esto en teoría, pues desde hace un tiempo el dólar protegido ha sido simbólico, pues solo el sector público tenía acceso a divisas a Bs 10, especialmente para la compra de bienes, que luego se vendían a precios subsidiados. “Práctica que continuó derivando en profundas distorsiones. De cualquier modo, la tasa Dicom de Bs 3.345 por dólar sigue estando altamente sobrevaluada”, explicó el economista.

Una tasa real

Según Torino Capital, el tipo de cambio nominal consistente con una tasa real de equilibrio se ubicaba para el mes de enero entre Bs. 46.000 y Bs. 80.000 por dólar. “Por lo tanto, si las reformas actuales lo que hacen es mover el tipo de cambio a un valor similar a Bs. 3.345 por dólar, no habrá cambios fundamentales en el altamente distorsionado sistema cambiario del país”, señala el informe.

Los precios del Dicom se establecían a partir de “subastas” de divisas, aunque, hasta ahora, estas no han funcionado como tal. El Gobierno limitaba en el valor del dólar a través de un sistema de bandas. Además, introdujo las llamadas “subastas de contingencia”, las cuales se activaban cuando la demanda excedía la oferta, impidiendo mantener la tasa dentro de las bandas establecidas.

“Estas subastas de contingencia esencialmente limitaban la participación en el sistema para garantizar que la demanda fuese igual a la oferta al precio determinado. En la práctica, convertían el sistema en un nivel adicional del esquema cambiario, usando la selección de los sectores participantes en la asignación como mecanismo para adjudicar discrecionalmente las divisas”, explica Francisco Rodríguez.

Expresa que, hasta el presente, solo el sector privado participará en el nuevo sistema. En contraste con regulaciones previas, el sector público no servirá de oferente. Además, la figura de la subasta de contingencia quedó eliminada en el nuevo reglamento. Lo que sí se mantuvo fueron los topes en la demanda. Las personas naturales solo pueden aspirar a 420 euros por trimestre, mientras que las personas jurídicas pueden optar por el equivalente a 30 % de su ingreso bruto promedio mensual, hasta un máximo de 340.000 euros.

“Es difícil imaginar un sistema cambiario sin la participación del sector público que no tenga un tipo de cambio determinado por el mercado. En principio, los agentes privados deberían estar reacios a ofrecer divisas a una tasa más baja que la que podrían obtener en el mercado paralelo. “Un sistema así tendría, en el mejor de los casos, una oferta limitada, constituida por algunas firmas, como las multinacionales, que no quieren exponerse a los riesgos legales de ofrecer divisas en el mercado paralelo”, detalla el informe.

En conclusión, tras una primera lectura del Convenio cambiario  39, Torino Capital considera que Venezuela ha establecido las bases legales para flexibilizar el mercado cambiario. Un análisis literal de la normativa sería compatible con la adopción de una tasa única determinada por el mercado.

Pese a las dudas y las suspicacias, el economista Rodríguez informó que “algunas características de la nueva regulación – como la eliminación de la subasta de contingencia y la legalización del intercambio de bonos – sugiere que, al menos, existe la intención por parte de las autoridades de dar un paso hacia la flexibilización”